Hay que ser hija de puta para matar a un niño... pero estar al lado de esos padres viéndoles sufrir y desgarrados durante doce días y no decir nada... es simplemente “LA MALDAD” es estado puro, seca por dentro, sin alma... Ojalá te pudras hija de puta!
Vuelve a escuchar la historia de Borja y su padre Ricardo en @carrusel con @garridocarrusel
"Orgullo tremendo que haya acabado y es un triunfo de toda la gente con discapacidad. Todos tenemos los mismos derechos y él quiere ser uno más. Si Borja lo hace lo puede hacer uno más"