Entre lo de Sainz y Leclerc, Dios quiera que los pilotos despierten de una vez por todas y se den cuenta del atentado deportivo que es ese maldito documento de los “estándares de conducción”. No hay por donde cogerlo.
No quiero ser cenizo, pero parece que Marc Márquez está esperando a que le pase algo muy grave antes de cambiar algo. Da igual lo mucho que le culpes a Honda de lo horrible que pueda ser la moto, es él el que está comprando sin parar papeletas para acabar muy mal.