¿Y la vacuna Patria, y los respiradores, y la falta de vacunas, y los 800 mil muertos por Covid, y los 188 mil asesinados y cincuenta mil desaparecidos, y Dinamarca, y Dos Bocas, y la corrupción, y la gasolina a diez pesos, y el huachicol y el crimen organizado?
En Tabasco un niño de 11 años intenta defender a su mamá de un par de delincuentes y recibe un balazo. Con dolor y miedo, tirado en el piso y sangrando, le dice a la gente que trata de ayudarlo que no se quiere morir. Muere poco después el hospital por falta de insumos para atenderlo.
No vamos a compartir el video.
Esta es la porquería de país en el que vivimos.
Muchos nos preguntamos...
"¿Cómo es que este gobierno no se desmorona aún cuando tiene más escándalos que cualquier otro. Cómo es que antes, una casa blanca y 43 muertos destruyeron a Peña. Cómo es que unas toallas de baño y una esposa metiche destruyó a Fox. Como es que una barda y estela de luz inservibles destruyeron a Calderón?"
¿Cómo es que seguimos siendo exactamente la misma sociedad y, en aquellos momentos fuimos capaces de castigar a unos y... hoy, perdonamos a otros por bajezas muchísimo peores. Qué diablos pasó?
Y mi conclusión no responde con el evidente fanatismo de muchos de sus seguidores, como creo que la mayoría lo pensaría, sino con el cinismo inconmensurable de quienes cometen el crimen y los corifeos quienes lo justifican:
Peña salió a pedir perdón por la casa blanca y aceptó su responsabilidad con los 43, (aún cuando pudiera no ser honesta su vergüenza) lo vimos salir a cuadro avergonzado de lo ocurrido.
Fox aceptó el pecado de haber comprado unas toallas de baño caras y Martita intentó decenas de veces disculparse por sus arranques de señora mitotera (aunque jamás lo logró).
Calderón se disculpó, ofreció investigaciones, se avergonzó frente a las cámaras y se vio arrepentido de aparentar construir lo que jamás logró.
Y por todos esos actos, honestos o no, de vergüenza pública; por todos esos intentos, honestos o no, de lavar en público sus culpas... Por todas esas inclinaciones de cabeza frente a sus gobernados, es que la sociedad creyó haber "cobrado" su ofensa, y la turba se desahogó gritando al interpelado su rabia. Y creyó resarcir su agravio con el despido de funcionarios, con los encarcelados, con los destituidos, con el cambio de estrategia, con el show mediático (si así decide usted llamarlo), de intentar resarcir sus pecados.
La diferencia de todos los anteriores contra lo que hoy es López Obrador, según lo veo yo, es su impresionante cinismo, su muy evidente desorden mental, la psicopatía maquievelica que le impide mostrar la más mínima vergüenza o arrepentimiento frente a los deudos, frente a los miles de muertos, frente a los desamparados, frentes a las millones de personas que sufren las consecuencias de su pésimo gobierno. Los escándalos ahí están, documentados. Los desaparecidos, las madres buscadores; los niños de cáncer que siguen muriendo sin medicinas, las propiedades de lujo que siguen apareciendo sin pausa, los contratos a modo que se muestran con audios y videos, los sobres amarillos que aparecen con motivos, rostros y apellidos; los hijos, las nueras, los hermanos, los primos, los colaboradores todos... La ciudadanía que ve y lee las noticias es la misma que antes, somos los mismos mexicanos quienes sufrimos a los tres presidentes anteriores y hoy también sufrimos a este animal sin empatía ni sentimientos. Somos nosotros mismos quienes esperamos con ansia y esperanza ilusa ver ese último videoescándalo que lo destruya de una vez por todas y para siempre, aún cuando hemos visto decenas de ellos durante todo el sexenio, y nos hemos hartado de estar hartos y ofendidos de verlos y sufririlos.
Pero siempre creemos que falta un escándalo más, aún más vergonzoso y escalofriante, pero parece que no llega porque jamás le hemos visto expresar la más mínima vergüenza a este cerdo, jamás ha sangrado su culpa frente a la turba, jamás destituye a nadie, jamás encarcela a nadie, jamás ofrece disculpas. Miles de golpes ya han sido dados, cientos de fotos, cientos de videos, cientos de documentos, cientos de audios... la única diferencia ahora es que, tratamos con un psicópata que no muestra arrepentimiento alguno y, ya no sabemos cómo lidiar con ello.
El golpe definitivo ya ocurrió cientos de veces y frente a nuestros ojos pero, este animal hace años que aprendió a caminar muerto en vida, sin alma ni remordimiento alguno.
Llevo 5 años intentando descifrar como, si antes se robaban todo, teníamos medicinas, escuelas, la gasolina no se acababa, no había apagones, teníamos agua, el metro funcionaba y no se caía ni se inundaba ni se quemaba; el aeropuerto estaba saturado pero funcional y no teníamos líos ni pleitos internacionales. No recuerdo que nos rechazaran y hasta expulsaran embajadores, ni que los declararan “persona non grata” en ningún lugar del mundo.
Hoy dicen que “no se roban nada” y tenemos el peor sistema de salud del mundo y no hay medicinas; nos hemos quedado sin gasolina; nos han dejado sin luz y sin agua y peor, algo jamás visto, con el mayor cinismo nos dicen de frente que no podemos saber cuánto cuestan las obras, ni en qué se gastaron el dinero porque nosotros, los ciudadanos que con nuestros impuestos las financiamos, ¡¡ponemos en riesgo, la seguridad nacional!!
Hoy dicen que tenemos al presidente más humanista de la historia, pero no recibe a las Madres Buscadoras; acusa a los papás de niños con cáncer de confabularse para "_dar un golpe de estado"_ ; se aparta de los damnificados del huracán Otis porque son unos irrespetuosos que podrían manchar la investidura presidencial, por poner algunos ejemplos.
Hoy que dicen que tenemos al Presidente con más aceptación en el mundo y que inclusive es el 2o lugar mundial en reconocimiento, nos corren de todos lados; en los noticieros internacionales no lo bajan de Narcopresidente; la comunidad internacional ve nuestras embajadas como focos rojos y refugio de delincuentes y somos el hazme reír del mundo.
Hoy, con el gobierno más “pacifista” de la historia, ese que le da abrazos y acusa con su abuelita a los narcos, tenemos más de 180,000 homicidios dolosos. Jamás en la historia de México habíamos llegado a ese punto, con ningún Presidente de ningún partido.
No entiendo cómo, si antes estábamos tan mal; estábamos tan bien!!!
O mínimo, 1,000 veces mejor que en los últimos casi 6 años.
¿QUIERES OTROS 6 AÑOS PARA QUE TERMINEN SU DESTRUCCIÓN?
Este mensaje no lo escribí, pero me identifico con él!
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