‼️Comparar el hate que está recibiendo Lala Chus por #Gordofobia y por casi toda la Fachosfera de este País; con el hate que recibe año tras año Cristina Pedroche por cosificarse y salir casi en bolas, es de PVTÍSIMO ANORM4L💯
#LaRevuelta#LaRevueltaTVE
Ayuso nos vendió que en Madrid no podías encontrarte con tu ex, y ahí tenemos a Marta Díaz y Reguilón coincidiendo en el palco del Mutua Madrid Open.
Otra mentira más de ésta nuestra presidenta.
La destitución del sinvergüenza de Jorge Vilda es otro gol del feminismo contra el discurso machista de la extrema derecha. Por eso estan todos los trolls de V0X intoxicando en redes y criminalizando a nuestras campeonas del mundo.
Es mejor que Rubiales haya llevado su actitud machista hasta el final en lugar de pedir perdón y que la Asamblea de la Federación le haya aplaudido a rabiar, porque así han mostrado en toda su magnitud y crudeza el machismo al que nos enfrentamos.
Cuando Rubiales se vaya, seguirán en la cúspide todos esos hombres y mujeres que le han aplaudido cuando ha tachado de "plaga" al "falso feminismo".
Ell@s son el sistema que se resiste a perder el poder.
Pasó su tiempo.
Pero morirán matando.
Toca arropar a @Jennihermoso
Ayuso: "No podemos acostumbrarnos a que un perdedor lleve las riendas de España".
Recordemos cómo llegó Ayuso al Gobierno de la Comunidad de Madrid en 2019, cuando ganó el PSOE las autonómicas:
Imaginad por un momento que todos los periodistas de España fueran tan profesionales como Silvia Intxaurrondo. Sin duda la mayor ganadora en la lucha contra la manipulación mediática es ella.
Ana Obregón, aquella mujer que se va a otro país para llevar a cabo una práctica ilegal en España y de vender a su hija/nieta en portadas (con cara incluida), pidiendo justicia social. Ella.
En fin. Es que hay que reírse, de verdad.
Ana Peleteiro ha constatado una realidad. La inclusión de las mujeres trans en el deporte femenino profesional es problemático. Cierra las puertas a las mujeres XX. Y no se soluciona el tema ni con los ataques de un lado (¡es una terf!) ni con las del otro (¡apechuga, roja!).