Nunca pensé llegar a sentirme tan hastiado de las personas, realmente no quiero conocer a nadie, no quiero probar a nadie, no quiero nada con nadie, aunque anhelo sentir muchas cosas, me niego a decepcionarme más.
"La gota que derramó el vaso no es el enfado, es el cansancio.": porque cuando uno se cansa la mentalidad cambia. No avisas, no persigues, no ruegas, no esperas, no te interesas más, sólo cierras el libro, apagas la luz, bajas el telón y punto final.