Aquí toca a lo Macron: "A mi me llama Señor Presidente o Señor"; 'Muy bien. Y haces las cosas en orden. El día que quieras hacer la revolución, aprende primero a tener un diploma y a alimentarte por ti mismo, ¿de acuerdo? Entonces ya podrías ir a dar lecciones a los demás',
– Twitter: Si no te gusta nuestra política crea otra plataforma.
– Apple: Sí pero no en nuestra tienda, sólo en la web.
– Google: Idem.
– Amazon: Vale, vale pero no en nuestros servidores.
Esto no es libre mercado, es un cártel.
Secuencia de acontecimientos:
1. Twitter, Facebook censuran a Trump
2. La gente se pasa en masa a Parler y sigue difundiendo mensajes pro-Trump
3. Google, Apple eliminan Parler de su lista d apps
4. La gente descarga la app por otras vías
5. Amazon echa de sus servidores a Parler
“Si un niñato millonario puede acallar al Jefe del Estado, es que la soberanía ya no reside en el pueblo, sino en los despachos de unos cuantos plutócratas”
SEMANA conoció decenas de conversaciones del exsenador, condenado por el escándalo de Odebrecht. Las charlas evidencian que tenía línea directa en la Casa de Nariño y en el alto poder. ¿Lo dejarán prender su ventilador? https://t.co/sEIb2g3Hyq
Para @Horadelaverdad el el único mal perseguido, victima de calumnias, censuras y maltratos sin fundamento es Uribe! Cuando la victima de atropellos es lejano a sus afectos como @POTUS No cuestionan, no se indigan, es producto de su soberbia o hay q ponerlo en duda.
Google prohíbe la descarga de Parler; Apple da 24hs para que Parler acepte censurar a los partidarios de Trump. ¡Háblame de libre competencia!
Las BigTech están configurando una nueva forma de tiranía. No reconocerlo es vivir a espaldas de la realidad, embotado x la ideología.
Una red social calla al Presidente de los Estados Unidos y millones de atolondrados no se dan cuenta del cambio. Peor aún, algunos aplauden...perdónalos Señor porque no saben lo que hacen...
La primera víctima de los hechos del Capitolio en EEUU es nada menos que la Libertad de Expresión. Que Twitter sea censor absoluto y las Cortes simples espectadoras de sus sentencias es una perspectiva aterradora