He tirado la toalla varias veces. Si hablo “tanto” de Dios es por que no encuentro otro lugar donde refugiarme, donde fortalecerme, donde encontrar entendimiento a muchas cosas.
Y actúo en amor. Creo que algo nos rompe para actuar en maldad, así que también el amor puede reparamos. Y si no se recibe, por lo menos aligera a quien sabe amar. No queda en mi.