Ni un gorrión muere, ni un hilo de cabello cae, sin que Dios sepa. ¿Por qué no correría en tu auxilio? Hoy, a pesar de las circunstancias difíciles que enfrentes, recuerda: “Porque él librará al menesteroso que clamare, y al afligido que no tuviere quien le socorra.” Salmos 72:12