“Ícaro se rió mientras caía, porque sabía que había tocado el sol. No estaba triste porque sabía que la caída significaba que había volado más alto que nadie. Otros vivieron seguros en la tierra, pero nunca sabrían lo que se siente llegar tan alto”
25 de Septiembre.
El día más importante de la historia del alonsismo. Fernando Alonso gana su primer mundial en el GP de Brasil 2005.
Tuvo en España una audiencia media de 8M de espectadores y 13 de pico.
Un deporte que en España no existía, rompiendo récords. El único deportista español de la historia que ha conseguido esto.
Hoy hace 20 años.
Me dijo “desnudate” y yo le mostré la clasificación de la liga hypermotion. Me puse a llorar y ella se burló. Quería ver la desnudez de mi cuerpo; yo, tonto, le mostré la desnudez de mi alma.
Mi madre me dice que me eche novia, que busque trabajo, que ayude en las tareas domésticas y que sea buena persona.
Ya le he dicho que si lo hiciera todo bien, sería Javi Castro.
Cuando me preguntan quién es mi ídolo, no tardo ni medio segundo en responder: Fernando Alonso.
Por muchas razones. La primera, porque fue mi referente absoluto cuando era niño.
Recuerdo verle ganar títulos contra el mejor piloto de la historia, siendo un chaval. Un pionero en un deporte casi desconocido en España, batiendo todos los récords televisivos.
Recuerdo verle luchar contra viento y marea en un equipo que parecía empeñado en ponérselo imposible.
Recuerdo verle pelear campeonatos con coches que no estaban a la altura, exprimiendo hasta la última décima, regalándonos momentos inolvidables.
Por todo esto, se convirtió en mi ídolo de la infancia. Pero hubo una razón aún más importante por la que también se convirtió en mi ídolo en la adultez.
Porque yo le vi en un coche que abandonaba la mitad de las carreras y que, en la otra mitad, apenas podía puntuar.
Yo le vi ser engañado, una y otra vez, por una marca de motores que le vendió falsas esperanzas.
Le vi retirarse de la Fórmula 1 aquel fatídico 14 de agosto. Y contra todo pronóstico, con casi 40 años, le vi regresar.
Le vi volver para, de nuevo, fracasar de la forma más frustrante en la escudería con la que una vez alcanzó la gloria.
Le vi ilusionarse con un nuevo proyecto, solo para que, a las primeras de cambio, todo se viniera abajo una vez más.
Por todo esto, es mi absoluto ídolo. Porque verle luchar cada día contra viento y marea me inspira en mi propia vida.
Esto no va solo de ser un deportista exitoso. Va de serlo, de caer una y otra vez, de pasar años golpeándote contra un muro y, aun así, seguir adelante. Sacrificando todo, persiguiendo un sueño, sin rendirse nunca.
Por eso creo que el caso de Alonso es único en la historia del deporte.
Hoy, después de los test, estoy jodido. Porque sé que, por décima temporada consecutiva, volveré a ver a mi ídolo en un lugar que no le corresponde.
Aun así, como él me enseñó, aquí seguiré. Hasta el último día. Con la esperanza de que, algún día, podamos ver lo que llevamos tantos años persiguiendo
#YoCrecíConAlonso
@CaadeOKC Esto está al mando del ejército español. Tu profesora de lengua de 2° de la eso. Una urraca con peluca que te explicaba la sintaxis echándote un aliento que haría vomitar a un buitre. Que Dios nos guarde
Que vaya a ganar el Balón de Oro un tío tan educado, patriota, católico y con una relación amorosa tan sana como Rodri Hernández no es sólo un triunfo del deporte, sino de una sociedad cada vez más 'wokizada' e individualista.
Enhorabuena y Gibraltar 🇪🇸.