cuando empezó el mundial creí que iba a enterarme de cosas nefastas de USA hacia los latinos, pero que ironía que toda la porquería vino de los acomplejados de los mexicanos.
@DerechaDiarioUS Según diferentes encuestas, entre el 17% y el 31% de los Albertanos votarían por la independencia, entre el 60% y 70% se oponen. Solo un 4% votaría por unirse a EEUU. Te volviste bastante vendehumos, La Derecha Diario.
@laderechadiario Vivo en Canadá, no existe tal inmigración masiva de musulmanes aquí, quienes han venido masivamente son de la India. La seguridad se incrementa para evitar algún ataque islamista por lo de Irán, aunque no han venido masivamente, basta con que se hayan filtrado unos pocos locos.
Este es el fin último de las organizaciones de “derechos humanos”.
Vean todo el caso, desde el inicio hasta el final que pretenden; cada uno de los pasos es parte de la “tutela de derechos humanos” conseguida con sus “luchas y conquistas”.
Jamás los escucharemos, no importa cuánto nos ataquen.
No tienen nada que venir a decirnos; más bien, nosotros deberíamos estar denunciándolos a ustedes por lo que le hacen a mujeres como Noelia.
El mundo necesita urgentemente liberarse de estas organizaciones, que no son más que los bufetes de abogados de los delincuentes, que prefieren LITERALMENTE matar a las víctimas en lugar de protegerlas.
@KelchoGranda@Trumperizar Pero esa misma razón es la que los hace el objetivo #1 de los falsificadores. Por cada billete falso ganan 100 veces más con el mismo esfuerzo. En Ecuador tenemos mucho cuidado especialmente con los de $100 y $50. La dolarización es buena, pero requiere atención y precaución.
@pyanez1968@Trumperizar La falsificación y el narcomenudeo son dos argumentos aislados, por lo tanto, no sé a qué vienes con eso. Globalmente el billete de $100 representa el 80% de las incautaciones de moneda falsificada. Haz una mínima búsqueda o pregunta a la IA antes de opinar sin sustento alguno.
@soyjako2009@Kbronproyectado Yo conozco a 2 buenos y a decenas de ellos detestables, horribles compañeros de clases, pésimos trabajadores, mentirosos culturalmente, una experiencia espantosa compartir con ellos un espacio.