A Florentino le podemos criticar, reprochar, señalar, exigir y cuestionar los madridistas, porque sabemos que es el mejor presidente de la historia del deporte y sus últimos años son indignos. Pero si la crítica viene del exterior, yo seré el más florentinista de todos e iré a la guerra por él porque ellos vienen con otra intención: hacer daño al Real Madrid.