Sobre la teoría del valor-trabajo: La TVT de Marx (heredada de Ricardo) fue prácticamente abandonada por la ciencia económica desde la "revolución marginalista" de 1870 (Jevons, Menger, Walras). El problema central: el valor no lo determina la cantidad de trabajo incorporado, sino la utilidad marginal que un bien tiene para quien lo consume.
Ejemplos que desmontan la TVT:
1. Un cuadro pintado en 5 minutos por un genio puede valer millones; una escultura que tomó 3 meses de trabajo torpe puede no valer nada. El tiempo de trabajo no explica el precio.
2. El agua es indispensable (trabajo intenso para transportarla en el desierto) y a veces vale menos que un diamante superfluo. Esto es la "paradoja del valor" que la TVT nunca resolvió y que la utilidad marginal sí explica.
Marx mismo tuvo el "problema de la transformación" (valores en precios) que nunca logró resolver matemáticamente de forma consistente; economistas como Böhm-Bawerk lo señalaron ya en 1896.
Sobre la "explotación" y la ganancia:
La ganancia del empresario no es un "robo" al trabajador: es la retribución por asumir riesgo (el capital se puede perder), por la espera (adelanta salarios antes de vender el producto) y por la coordinación de factores productivos que el mercado no organiza automáticamente.
Si el capital no generara valor por sí mismo, sería indiferente invertir o no invertir. La evidencia empírica muestra que el capital (maquinaria, tecnología) sí aumenta la productividad del trabajo independientemente de las horas trabajadas.
Evidencia histórica:
Los países con más mercado y menos "Estado robusto redistribuidor total" (Corea del Sur vs Corea del Norte, Alemania Occidental vs Oriental, Chile vs Venezuela/Cuba) muestran mejoras dramáticas en salarios reales, esperanza de vida y reducción de pobreza extrema.
El Banco Mundial estima que la pobreza extrema global cayó de ~80% (1800) a menos del 10% hoy, coincidiendo con la expansión del capitalismo de mercado, no con su abolición.
Los salarios reales en economías capitalistas avanzadas han crecido de forma sostenida durante 200 años, algo que la TVT (que predice empobrecimiento creciente del proletariado) no explica.
Carrillo, no se haga el mártir, hijueputa. Usted fue el mismo que salió a hablar de incendiar el país y ahora viene con el cuento de que lo están atacando porque le cobran su doble moral. Muy berraco prender el fósforo y después salir llorando por el humo. A usted no hay que tocarle un pelo para refrescarle la memoria: el comunismo ha vivido de incendiar países, perseguir opositores, justificar tiranos y luego posar de víctima cuando le cantan la tabla. Usted podrá disfrazarse de demócrata, pero Stalin y Petro se le salen por los poros. Eso no es comunistafobia; eso es memoria histórica contra tanto descarado que primero amenaza con fuego y después quiere venir a hacerse la víctima.
Sería una excelente oportunidad para que los salvadoreños, profundamente inconformes con Bukele, salgan en masa a derrotarlo en las urnas y recuperen ese pasado tan admirable donde el pueblo vivía feliz, seguro, empoderado y lleno de esperanza. Seguramente extrañan con nostalgia aquellos tiempos en que la democracia se sentía en cada esquina, el orden sobraba y la tranquilidad era el pan de cada día. Eso mismo, con una generosidad digna de aplauso, es lo que Petro y su corte parecen querer para Colombia.
Lo que más disfruta @petrogustavo y al mismo tiempo lo que más alimentó su desgobierno es esa obsesión por viajar al exterior a darse palmadas él mismo, convencido de que es un líder mundial. Su narcisismo necesita público, avión, tarima y discurso para sentirse histórico. Al final lo que queda no es un estadista, sino el inútil más grande de la izquierda colombiana: un flautista de Hamelín con ínfulas de prócer, vendiendo ocurrencias disparatadas para encantar pendejos mientras le pagamos la cuenta con los impuestos.
@SeydinaOfficial Los seguidores de Cristiano Ronaldo, cuando se trata de Messi, no se mueren de viejos: se mueren de envidia. Como decía el campeón Cochise Rodríguez, la envidia también mata… y Messi les ha dado demasiados motivos para sufrir.