Ten tanta confianza en quién eres que estés dispuesto a comer solo, dormir solo, hacer el trabajo de sanación interior y florecer sin aprobación. Recuerda lo lejos que has llegado. Siempre eres más fuerte de lo que crees que eres.
Dios es tan grande, que si alguien me quita algo, él me lo devuelve el doble. Que si alguien me traiciona, llegan a mi vida mejores personas. Que cuando dos o tres conspiran en mi contra y me desean el mal, les toca ver como avanzo a pasos agigantados. Hoy creo más que nunca que si Él está conmigo, no importa quién este contra mi.
Y es que realmente a nadie le importa tu salud mental, hasta que se vuelve ansiedad y luego ira. Y es entonces cuando su percepción hacia ti cambia, te conviertes en la loca, en el monstruo... Ven el fuego, no la chispa.