Canarias se planta. Y cómo no iba a hacerlo.
Hoy se ha llevado a cabo una protesta histórica de las ocho Islas Canarias.
Bajo el lema «Canarias tiene un límite» cientos de ciudadanos han protestado contra el modelo turístico actual y sus consecuencias en la población de las islas: pobreza, falta de contratos y salarios dignos, ausencia de viviendas o destrucción de espacios naturales.
La protesta masiva ha cruzado el Archipiélago llegando a ciudades como Madrid, Barcelona, Granada, Málaga, Berlín, Londres o Ámsterdam.
La situación es crítica y todos lo saben.
Incluidos ellos, los políticos. De un lado y de otro.
Las islas giran entorno a una constante vanagloria supuestamente positiva sobre cifras récords y exhibiciones de millonarios de beneficios por y para “su gente”. No obstante, la realidad se transcribe a una desigualdad social, con un 35% de población en riesgo de pobreza y exclusión social, más de un 13% en pobreza extrema, una tasa de desempleo del 20%, el casi imposible acceso a una vivienda digna por el precio que se oferta, la sobreexplotación de los acuíferos acompañados de una crisis hídrica sin precedentes, la emisión incontrolada de aguas residuales al mar, los espacios protegidos cada vez más saturados y contaminados o la desprotección del patrimonio histórico.
La presión del turismo desmedido e infinito, la especulación inmobiliaria, la precariedad laboral y la falda de atención a las necesidades básicas de la población han puesto en jaque su presente y futuro de las islas de las generaciones venideras.
Han planteado innumerables alternativas y modelos económicos sostenibles y hoy, otra vez, han salido a sus calles para exponer la situación que les ahoga y les expulsa de sus propios hogares.
«El debate no está en si queremos o no queremos turismo. El debate no está tampoco en la ‘turismofobia’. Y mucho menos si el modelo turístico funciona o no. Esto ni siquiera es un debate, esto es una lucha por recuperar todo lo que nos han quitado. Una lucha por lo que es justo y de sentido común. Estamos defendiéndonos de quienes nos explotan y destruyen nuestras islas y nuestra vida».
#canariasnosevende #canariastienenunlímite
La turismofobia es el término inventado por la clase dueña del cortijo para tergiversar el mensaje y lograr dividirnos.
Y es que saben que por primera vez en mucho tiempo hay una idea que es transversal a toda la sociedad.
No es odio al turismo; exigimos un cambio de modelo.
si bea habla, yo escucho. si bea opina, le doy la razón. si bea tiene 1000 fans, yo soy uno de ellos. si bea tiene 1 fan, yo soy ese fan. si bea no tiene fans, es porque he muerto #OT2023
El debate sobre la sanidad pública no se reduce a "puedo pagar la privada" o no puedo, como muchos creen. Comento algunos matices basados en mi experiencia viviendo en #EEUU más de una década:
1. Cuando la sanidad es privada no se es paciente, sino cliente. Importante.👇🏽