Estoy del lado correcto de la historia: soy hincha del Barcelona, sé que Messi es el mejor de todos los tiempos y prefiero un gol de Lamine a diez penales de Mbappé.
De aquí a final de temporada no hay que valorar ni goles ni asistencias.
Lo único que hay que hacer es valorar cada minuto que esté con nuestro escudo.
Vino cuando nadie quería venir, se merece a final de temporada una despedida a la altura de la leyenda que es.
La jugada en sí llama mucho la atención porque los jugadores del Barça no pierden el balón atrás. Pero obsérvese cómo tratan de avanzar y no lo consiguen. Entonces interviene Pedri y zas: avance. Y luego interviene Lamine y zas: desenlace.
Ella me pidió nudes y yo le mandé esta foto. Me puse a llorar y se burló. Quería ver la desnudez de mi cuerpo; yo, tonto, le mostré la desnudez de mi alma.
Vivir el Barça como lo vivo me quita años de vida. La noche que he pasado pensando en todo lo que pudo ser y no fue, soñando que todo había sido mentira y que estábamos en Múnich, ha sido dramática. No queda otra que pasar el día como se pueda.