@melania0880@MariaCorinaYA@LuisOlavarrieta Melania: Y las sanciones a México y Ecuador? Aparenta ser una buena defensa pero termina en pura https://t.co/xWPAEmyvrh solo pidió sanciones sino también invasión.Como defender semejante adefesio?
🧵Me senté a escuchar completa la entrevista de @MariaCorinaYA con @LuisOlavarrieta. Sin cortes, sin titulares sacados de contexto y sin quedarme solo con los clips que empezaron a circular. Y la verdad es que terminé con varias reflexiones que creo que vale la pena compartir. Porque más allá de la política, esta conversación habla del país que tendremos que reconstruir cuando todo esto termine. 🧵🇻🇪
Hay una parte que me pareció importante porque desmonta uno de los relatos favoritos del chavismo. Cuando le preguntan por las sanciones, María Corina no entra en el juego de buscar culpables donde no los hay. Lo dice con claridad: las sanciones son consecuencia de delitos. Narcotráfico, lavado de dinero, explotación minera ilegal, corrupción, crímenes de lesa humanidad… y luego hace una pregunta muy sencilla: ¿los responsables son quienes investigan esos delitos o quienes los cometieron? Ahí está el centro del debate. No se puede poner al mismo nivel a las víctimas y a los victimarios.
Y deja otra frase que, en mi opinión, explica muchas cosas: “Todo se va a saber.” Dice que quienes hoy están en el poder no le temen a las sanciones, le temen a la verdad. Le temen al momento en que tengan que rendir cuentas por todo lo que hicieron durante estos años.
Después la entrevista cambia completamente de tono y, para mí, llega una de las partes más humanas. Habla del terremoto. Pero no se queda en la tragedia. Dice que el terremoto dejó al descubierto la fragilidad de las instituciones venezolanas, sí… pero también mostró la enorme fortaleza de la sociedad. Mientras el Estado desaparecía, aparecieron los vecinos. Vecinos rescatando vecinos. Personas escarbando con sus propias manos. Gente organizándose sin esperar instrucciones. Ahí, dice ella, empezó a verse el verdadero país.
Y ojo con esto, porque también denuncia algo muy grave: no solo hubo ausencia del Estado. Hubo quienes intentaron impedir que otros ayudaran. Bloquearon ayuda, obstaculizaron rescates y hasta hubo denuncias de robos de insumos destinados a los afectados. Aun así, la solidaridad de los venezolanos terminó imponiéndose.
Otra idea que me gustó muchísimo fue cuando dijo que la reconstrucción de Venezuela no empieza levantando edificios. Ni hospitales. Ni carreteras. Empieza reconstruyendo la confianza. Porque un país puede volver a levantar paredes muy rápido, pero recuperar la confianza entre la gente y sus instituciones toma mucho más tiempo. Y creo que dio en el clavo.
También respondió a quienes hablan del supuesto “daño antropológico” que dejaron estos 27 años. Su respuesta fue justamente la contraria. Dice que encontró una sociedad mejor de lo que muchos imaginan. Más solidaria. Más generosa. Más resiliente. Más consciente del valor de la libertad y de cosas tan simples como abrazar a un hijo, recorrer tu propio país o compartir una tarde con tu familia. Hay pérdidas que terminan enseñándonos el verdadero valor de lo cotidiano.
Hubo además un momento que me llamó mucho la atención. María Corina dijo que no le gustan las entrevistas complacientes. Que prefiere las preguntas incómodas porque quien aspira a gobernar tiene que responder, dar explicaciones y rendir cuentas. Parece una frase sencilla, pero en un país donde durante años el poder dejó de responderle a la gente, cobra muchísimo sentido.
Y el cierre fue profundamente humano. Recordó la conversación con una madre que perdió a su hijo durante el terremoto. Esa mujer solo le hizo una petición: “Cuando vuelvas a Venezuela, acompáñame al cementerio.” María Corina respondió: “Te lo prometo. Allí estaré.”
Podrán estar de acuerdo o no con ella. Pero si algo deja esta entrevista es una idea muy clara: el nuevo país no se va a construir solo con cemento, leyes o instituciones. Se va a construir, sobre todo, con la misma gente que, incluso en los peores momentos, nunca dejó de demostrar que Venezuela sigue viva.
Y esto… apenas comienza. 🇻🇪
#LosHilosDeMelania
Mensaje Publico.
Rechazo de forma rotunda, clara y sin matices las declaraciones que dio anoche la Dra. Blanca Rosa Mármol de León.
Lo que hizo no es un aporte jurídico ni un ejercicio de soberanía ciudadana. Es un acto de irresponsabilidad política de primer orden en el momento más delicado que vive Venezuela desde el 28 de julio de 2024.
Voy a explicar por qué su actuación es un desastre:
Ataca frontalmente el único mandato popular real que tenemos.
María Corina Machado y Edmundo González acaban de reafirmar, el mismo día, que el mandato de las primarias de 2023 y de las elecciones de 2024 sigue vigente. Ellos son la expresión concreta de la soberanía popular que millones de venezolanos defendieron con las actas en la mano.
Mármol dice que “Edmundo no tiene derechos que hacer valer” porque “nunca se juramentó” y que “esas elecciones se perdieron”.
Eso no es análisis constitucional. Es una rendición unilateral del activo más poderoso que tiene la oposición: la legitimidad democrática del 2024.
Al decirlo públicamente, debilita exactamente lo que el régimen y sus aliados internacionales han tratado de destruir durante casi dos años.
Crea polarización artificial en el peor momento posible.
Mientras María Corina y Edmundo declaran que “no seremos obstáculo” a cualquier iniciativa que produzca avances reales (liberación de presos, instituciones, cronograma electoral, soberanía popular), ella sale a negarles derechos y a proponer una Junta de Gobierno paralela, que si bien es cierto encaja como una via de solución, la misma fue rechazada.
El resultado es previsible: división, confusión y desgaste. En lugar de sumar fuerza a la presión ciudadana que ya existe (Coalición Nacional Sindical, gremios, estudiantes), genera un nuevo frente interno.
Eso solo beneficia a quienes quieren que la oposición se pelee entre sí mientras el interinato de Delcy Rodríguez se consolida.
Ataca al principal actor externo de la transición.
Criticar el “tutelaje” de Trump y decir que “los ciudadanos tienen la última palabra, no Trump ni Marco Rubio” puede sonar heroico, pero es políticamente suicida e inviable en este instante.
Estados Unidos es hoy la única potencia que sacó a Maduro, mantiene presión real sobre el régimen y está impulsando el mecanismo del 1 de agosto. Son los EEUU nuestros aliados y amigos.
Atacar a Trump mientras ese proceso avanza no es defensa de la soberanía: es restarle fuerza al único factor externo que puede forzar resultados. Es como pelearse con el bombero en medio del incendio.
Su propuesta de Junta de Gobierno no une: dispersa.
Lleva semanas insistiendo en una junta ciudadana. El problema no es la idea en abstracto. El problema es el momento y la forma: la presenta negando el mandato de Edmundo y atacando a María Corina.
Eso convierte lo que podría ser un aporte en un proyecto de poder paralelo que compite con el liderazgo que todavía concentra el respaldo popular más amplio.
En política, el timing lo es todo. Y el suyo es pésimo.
En lugar de ayudar, perjudica. Debilita la narrativa de la victoria de 2024.
Genera confusión en la diáspora y en la comunidad internacional.
Da argumentos a quienes quieren presentar a María Corina y Edmundo como “superados” o irrelevantes.
Abre la puerta a que sectores oportunistas o intermedios se presenten como la “verdadera” oposición ciudadana.
Divide la presión de calle en el momento en que más se necesita unidad alrededor de las cinco condiciones verificables que ellos mismos fijaron.
Por todas estas razones, Blanca Rosa Mármol de León pierde todo mi apoyo.
No porque no respete su trayectoria como magistrada, sino porque en este momento preciso su discurso se convierte en un factor de fractura, de polarización y de debilitamiento del único camino realista que tenemos para lograr una transición democrática.
Venezuela no necesita más purezas doctrinales ni más liderazgos paralelos.
Necesita unidad alrededor del mandato popular del 2024, presión ciudadana organizada y resultados concretos.
Lo que ella hizo anoche va en la dirección opuesta. Por eso la rechazo, y lo digo con toda claridad.
Escrito por: Lord Iván Emiro Cañas Gutiérrez
Abogado - Miembro Reform UK, Representante Colaborador de ABP United Kingdom
"Los adecos tenemos historias que defender, no tenemos la culpa que los otros no tengan historia. Nosotros la defendemos porque es la historia de Venezuela, la mejor del siglo XX", Henry Ramos Allup.
Declaraciones completas en #VPItv aquí: https://t.co/lubyhfLSXv
Lagunillas.Alli esta la unidad.Luce imbatible.Sin embargo existen algunos moviéndose en otras aguas tratando de pescar en Río revuelto.Pero tienen un problema: están https://t.co/GDTBhOQ7dj tienen a nadie ni lograrán engañar a nadie ante una eventual crisis electoral.
Un motorizado transporta a seis personas en una moto, incluyendo a tres niñas. Hacemos un llamado a las autoridades competentes para abordar estas infracciones viales que observamos a diario en nuestro país
#dolartoday#noticias#videos#reels
En las primarias votaron 2,4 millones, y por MC sólo 1,6 millones. De tal manera que no puedes decir ciertamente que allí opinaron 4 de cada 5 ciudadanos. Es simplemente una mentira fantasiosa. Sólo opinaron 12 de cada 100 ciudadanos electores del país. Aprende a sacar cuentas
🇺🇸 EEUU concedió una licencia a la petrolera francesa Maurel & Prom, para seguir operando en Venezuela hasta el 31 de mayo de 2026.
🗣️ La licencia fue concedida el 3 de mayo y permite a entidades y bancos estadounidenses colaborar con M&P en el marco de sus actividades en Venezuela.
📌 Comunicado
MC y EGU dijeron que juntos cumplirían el mandato de las primarias. ¡Preocupante!. El mandato era que MC sería la candidata, que no pudo serlo. ¿Qué es entonces lo que cumplirán? Una presidencial no está para cumplir mandatos de primarias, sino el mandato electoral del pueblo