Salgo de una comida con gente del sector y hablando de los incendios me cuentan que Francia lleva dos días soltando retardante desde un A400M con un kit diseñado en Sevilla.
Os enseño el vídeo, que publicó el primer ministro francés.
España fabrica el avión, ha diseñado el kit y no puede usarlo.
El kit es un depósito de 20.000 litros que se mete en la bodega como una carga cualquiera, se ancla al suelo y se conecta a la rampa trasera. En unas tres horas el avión es una cisterna.
Suelta veinte toneladas de retardante en diez segundos. Por comparar, un Canadair (de los que ya hablaremos) carga seis.
Sevilla es la línea de montaje final del A400M para todo el programa. El kit lo han diseñado allí los ingenieros de Airbus.
El Ejército del Aire español participó en las pruebas.
Francia firmó con Airbus el 17 de julio. El 25 el avión estaba operando sobre Lacanau.
Ocho días entre la firma y el primer lanzamiento. El convenio lo firmaron Interior y Defensa a título experimental, y los ensayos en vuelo empezaron el 20.
España lleva desde mayo anunciándolo.
El 21 de mayo, en Torrejón, Sánchez prometió para esta campaña "el nuevo kit apagafuegos para aeronaves A400M de Airbus".
Dos meses después hay un prototipo en el mundo y lo está volando Francia.
Aquí, dice Airbus, harían falta validaciones, vuelos de prueba y certificar a las tripulaciones.
Preguntada por el calendario, la compañía remite al Ministerio de Defensa. Defensa no ha contestado.
Con Madrid, Ávila y Toledo en emergencia de interés nacional desde el viernes y más comunidades con incendios graves, alguien tendrá que explicar ese calendario.
Cuándo se pidió, cuándo se certifica y por qué el único prototipo que existe lo está volando Francia.
Francia lo decidió el 17 de julio. Aquí llevamos dos meses anunciándolo.
Queremos respuestas.
Los incendios son tan graves por años y años en los que los “ecolojetas” de salón han dictado políticas en las que se ha demonizado a los agricultores y ganaderos, evitando que los pueblos se encarguen de forma natural de la limpieza de los montes y apelando a una falaz protección del medioambiente. Todos ellos son culpables, no se equivoquen.
Me viene bien este tuit para explicar algo que obviamente la gente que opina a la ligera no sabe:
1. Defiendo la regulación. No siempre, pero en este caso con MiCA, si. Vivi Mt Gox, las ICOs totalmente manipuladas de 2017/18, FTX y hasta previne de algún scam de manual a la propia gente que trabajaba en el proyecto y venia a pedirme opinión.
Con una regulación aprobada, toda esa gente habría tenido que asumir las consecuencias de perder el dinero de los usuarios. El vuestro, vamos.
2. Sobre el supuesto negocio que este amigo dice que tenemos montados los despachos con la regulación:
- Nadie obliga a una empresa a contratar un despacho para obtener MiCA. De hecho muchas empresas lo han hecho todo internamente.
- En el caso de que quieras que te acompañe un despacho en la obtención de cualquier autorización, hay un rango de honorarios bastante diverso entre unos y otros. Nadie te obliga a elegir el más caro.
- Si como empresa quieres tocar el dinero de la gente, hacerte gigante, dar staking, lending, crecer, hacer rondas, anunciar en titular que no sé qué o no sé cuántos, lo mínimo es que tengas supervisión. Supervisión de que tu infraestructura no es una castaña, de que el dinero de la gente está bien custodiado, la garantía de que hay alguien dentro de la empresa que entiende de blanqueo, que tiene procesos internos y no es un chiringuito.
Si eres una entidad pequeña, que a duras penas llega a final de mes o no consigue estar en break even, ¿en qué momento vas a poder tener plantilla suficiente para gestionar miles de euros de terceros? Señores, ubiquémonos. No se puede tener todo en esta vida y si tu objetivo es prestar servicios cripto a terceros, no puedes querer ganar Le Mans con un twingo. O te compras el Ferrari o lo ves desde tu casa.
- Esa regulación no tiene como objetivo ganar dinero (aunque muchos estéis totalmente equivocados), sino evitar que miles de inversores retail, pierdan su pasta como ya hemos visto pasar trescientas veces.
La verdad es que la ignorancia sobre cómo funcionan los procesos de autorización en general, el papel del abogado en ellos y sobre todo esa idea de que la regulación es un negocio que se han (o hemos) montado entre 4, empieza a cansarme. Sobre todo porque las críticas vienen siempre del que no ha pasado ni un mes dentro de un proceso como estos.
Se han transferido 300 kilos que eran de Educación para los gastos de Presidencia, financiamos con cientos de millones, causas en países remotos, y no hay dinero para un fármaco contra el Alzheimer que además reclaman los neurólogos.
Sigamos pagando impuestos, y que se usen para lo que a ellos les convenga.