—Las horas pasaron con una tortuosa lentitud. Los medios no daban información, no habían conecciones, ninguna manera de comunicarse, Orión se sentía verdaderamente indefenso y confuso. Los rumores comenzaron a correr por el refugio, de que los Mákeri estaban»
—De un momento a otro, el ambiente del lugar había cambiado. Comenzó con una pequeña pelea, unos puños, y mucho rápido todo escaló a un nivel aterrador. Parecía una sangrienta película, y drogado como estaba, las figuras se movían, corrían y gritaban, sin»