Si el gimnasta fuese un helicóptero ya se habría ido volando hace un buen tiempo. Entre minutos se sostiene el hombro y gira este en su propio eje, todo para verificar si el dolor sigue o no.
Resulta que en una de las series si dolió y
Quitarle las lagañas cuenta, supone el.
“ Pues tendrás que dármelo pata que se lo de, si no puedes esperar a mañana para dárselo personalmente. ”
“ Samy está durmiendo ya, preferí dejarla dormir un rato. ”
Que después se le pone de mal humor toda la noche cual bebé sin siesta de la tarde.
“ Ya sabes, debo respetar su siesta de belleza. ”
Quizás sea más flojera que un malestar físico en si, aunque tiene varios días jugando a las escondidas con el resfriado que pescó poco después de volver de ibiza.
Como pudo aceptó su mano para sentarse de nueva cuenta en el sofá, acomodando las
cobijas qué caen a los lados de su cuerpo.
“ Nicholas... Nicholas Callaghan, soy de... De gimnasia ¿Y usted? ”
Supuso que era mejor tratarle de usted, aunque por lo que veía tampoco era un hombre tan mayor. Pero mejor asegurar mantener el respeto.
“ Ni te mordí tan fuerte. ”
Ya se apartó con calma, buscando de lo primero que encontró de comer en la encimera y quedándose sentadito allí.
“ ¿Qué es de tu vida? ”
“ Ding, ding. Le acabas de atinar. ”
No tuvo intenciones de sonar tan serio, quizá no analizó suficiente su respuesta antes de dársela.
Al intentar alcanzar la tarjeta terminó en el suelo pues no hizo ningún esfuerzo para salir de su comodidad
pagando poco después el precio al terminar envuelto en las cobijas aun, si. Pero en el suelo.
“ Ah... Lo siento. ”
Ahora si que puede ver la tarjeta, algo adolorido y confundido pero hizo lo posible para leer.
“ Con razón jamas te había visto... ”