echarse una carga encima del hombro, así como eran reducidos los candidatos capaces de levantarlo, cargarlo y correr a la vez.
—Sí, estamos bien. El enfermero de los exploradores anda por allí, yo si fuera tú le pediría asistencia.
Viktya.
A la Rusia más nostálgica tal vez…
—Ya veo, tendrás que recibir atención médica entonces. Si no quieres quedarte atrás. —Lo más obvio, pensó. Si en algún momento tuvieran que echar carrera, Viktya se quedaría atrás a menos que alguien lo cargara. Y pocos estaban dispuestos a
Sería gracioso, aunque, ¿a Dmitri le haría gracia ver a Kyōki hacer el payaso? ¿Le removería alguna emoción? Próximamente, podría averiguarse si el muchacho hiciera el payaso con otra cosa.
Dmitri enarcó una ceja, poniéndole rostro a cada uno. Isamu, el pobre desgraciado del
gorro que se negó a recibir ayuda; Kanan, el enfermero de un probable origen de Asia del Este, Kyōki mismo y… ¿quién demonios era ese tal Suzuki? Tenía nombre de carro, ¿un apellido, no?
—Ahora dime, quién de ustedes tuvo la brillante idea de liberar a esas criaturas.
Sonó un
Demasiada saturación de colores, el sistema RGB de sus ojos biónico le ha causado una ligera jaqueca. La reproducción de colores sobresaturados en un ambiente a oscuras y con iluminación mortecina es hacer doble trabajo. Se limitó a parpadear para acostumbrar la vista y
En cuanto escucho el «Mitry», aconteció un hecho que desde hacía años él consideraba imposible: le dio un tic en el ojo. Uno bastante claro, repetitivo, como si le faltara aceite en el glóbulo ocular. El cyborg enmudeció, quedándose ligeramente incómodo. No, no iba a protestarle
alzando la voz o corrigiéndole. Eso quedó en el pasado, cuando se conocieron y Red estuvo reacio a llamarlo por su nombre completo.
Preferiría ser llamado «Demetrio» a este punto.
— ¿Paseando? —La voz grave del cyborg salió de su garganta como un ronroneo que acarició su