-Automedicarte con antiinflamatorios (AINEs) seguido
Su uso frecuente y sin control reduce el flujo sanguíneo renal y puede dañar los riñones de forma progresiva e irreversible.
-Deshidratación crónica
Sostenida en el tiempo, sobrecarga los riñones y favorece la formación de cálculos renales.
-Exceso de sal y proteína sin control
Fuerza al riñón a filtrar de más todos los días, acelerando su desgaste con el tiempo.
-Ignorar la presión alta o el azúcar en sangre
La hipertensión y la diabetes mal controladas son las principales causas de insuficiencia renal a largo plazo.
El riñón no avisa hasta que ya perdió mucho, cuidarlo antes es la única opción real.
¿Cuál de estos hábitos "no perdonables" tenés más instalado sin darte cuenta?