@ASEA0FSECRETS Por primera vez había dejado de sentirla cerca y la aproximación se sintió de repente, girándose.
Sus palabras, también.
— ¿Qué...? ¿Cómo? — Preguntó, adelantándose para tomar el mentón de su amada y alzarlo ligeramente. No estaba entendiendo y su cara de confusión era >
No le importaba romper su espacio vital con la contraria. De alguna forma le daba una seguridad y confianza que no había sentido con mucha gente en bastante tiempo, así que aceptó colarse bajo el abrigo con ella. Quiso consolarla y, gracias a que estos últimos años estuvo >
— Gracias. — Comentó una vez fue envuelta en su abrigo , escondiéndose un poco bajo éste al elevar sus hombros por el agradable calor. Había olvidado sus pertenencias, no pensó que se encontraría con alguien. >
más rodeada de gente, sus movimientos no serían tan automáticos ni lejanos en empatía. Le pasó el brazo alrededor y dejó caricias del pulgar en el ajeno, prensando los labios.
— Lo perdiste todo, ¿no es así? — Preguntó, aunque bien sabía su respuesta.
Lo siguiente sí que >
— Sí. Me hago más grande, más robusta y mis rasgos cambian entre humano y lobo. No es agradable porque duele, pero una ya se ha acostumbrado a ello.
Se encoge de hombros. Aunque a día de hoy se siente más débil con respecto a eso, no dirá nada. No le gusta quedar de >
Se sorprendió un poco al ver el cuchillo a nada de sus manos. A cambio, le hizo reír, aunque sea solo una ronca carcajada.
— Solo te la estaba cogiendo prestada. — Contestó, con sarcasmo.
— Pues eso es peligroso, porque si no te enteras del entorno te pueden joder en un segundo.
Más bien se la ha quitado de las manos para darle un mordisco.