Lo que ocurre en Brasil es la conclusión lógica de la democracia liberal burguesa –y de lo que los comunistas hemos señalado desde hace mucho–: la izquierda reformista no podrá mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora en el modo de producción capitalista; y regresará, tarde o temprano, una derecha cada vez más reaccionaria.
No lograremos nada dentro de las pugnas interburguesas. La respuesta no se encuentra en la administración del Estado burgués. Y cada vez se hace más palmaria la necesidad de luchar por la edificación de un Estado obrero y la instauración del modo de producción socialista.
Diputada Rodríguez, el problema no es si gusta o no lo que usted dice. Es que usted falta a la verdad.
Para que usted sepa, los tribunales chilenos dictaron la siguiente cantidad de condenas respecto de delitos cometidos en el contexto del estallido social:
- 816 por el delito de maltrato contra agentes del Estado
- 126 por el delito de incendio
- 2.940 por delitos contra la propiedad y saqueos
- 2.806 respecto del delito de desordenes públicos
Así que no ha habido jueces y fiscales que hayan protegido a personas que cometieron delitos comunes en el contexto del estallido.
En cambio, las sentencias condenatorias respecto de agentes del Estado son 219, de un universo de 11.506 casos. Un 1,9%.
No ha habido sesgo ideológico de jueces y fiscales contra policías y militares. Al contrario, en muchos casos ha faltado debida diligencia en las investigaciones de casos derechos humanos.
Así que no siga faltando a la verdad. Lo que usted pretende es que se libere a los pocos ex carabineros o militares que cometieron homicidios, torturaron y mutilaron. Están presos por delitos graves, no por servir a la patria.
✍️ 𝑈𝑛𝑜 𝑠𝑜𝑙𝑜 𝑦 𝑓𝑢𝑒 𝑙𝑒𝑦𝑒𝑛𝑑𝑎
Imaginen el futuro. Una conversación. Todo celeste y blanco. Un rostro que se cruza. Y la pregunta:
-¿Y ese quién fue?
-Pongámonos de pie.
-¿Pero quién fue?
-Ese señor jugaba de cinco. Erraba un pase cada mil. Corría pero parecía que no se despeinaba. Siempre estaba solo para recibir y siempre encontraba bien parado al compañero.
-¿Cuándo llegó al club?
-A mitad de 2018. Ya había ganado dos Copa América. Ya había jugado en Europa. Debutó el 24 de agosto de ese año contra Patronato. Ganamos 3 a 0. No me lo olvido más: tac, tac, tac, tac. Parecía un titiritero.
-¿No hacía goles?
-Uno solo y fue leyenda. El 9 de febrero de 2020. Empatábamos con Independiente en el Cilindro. Teníamos dos jugadores menos. Parecía que se nos venía la noche. Lo de la gente fue una locura. Lo de los jugadores, también. Iban 41 del segundo tiempo. Y el tipo, con lo que le quedaba de cuerpo, se mandó al área de enfrente. Esperó a que le llegara la pelota. Y vio lo que nosotros deseábamos ver pero no podíamos ver; lo que ellos temían pero tampoco podían ver: vio un caño para hacer un gol.
-¿Pero fue campeón?
-Dos veces en el mismo año. En la última, contra Tigre en Mar del Plata, casi desgarrado, la rompió toda. Ese tipo nos hizo muy felices. El 13 de agosto de 2026, le avisó al mundo que esa iba a ser su última temporada como futbolista profesional. Odié al tiempo por un momento. Pero la vida es así.
-¿Cómo me dijiste que se llamaba?
-Marcelo Díaz. El Chelo. Y le vamos a estar eternamente agradecidos por tanta magia.
Raúl Gutiérrez, popularmente conocido como "El Pulento", un icónico predicador callejero de Santiago.
Figura característica del cetro santiaguino durante las décadas de 1970, 1980 y 1990.
Famoso por predicar saltando y gritando consignas como "¡Gloria a Dios! ¡Gloria al Pulento!"