Y un día, Julián Quiñones les regresó el baile a Tshabalala y a los sudafricanos en una inauguración mundialista. Exceso de carisma. Exceso de cine. EXCESO DE AURA.
El disparo de Quiñones pasa justo por debajo de las piernas del portero sudafricano, misma zona del cuerpo en la que el Profe Ibañez fue constantemente torturado durante su largo encierro.
Los planes de Dios son perfectos.
Sé que twitter no es el mejor foro para compartir esto.
Pero no hay palabras para describir todo lo que siento. Hoy cumplo un sueño que tenía desde niño.
Y para los que chingan: sí, seguro voy a llorar jajajaja.
A darlo todo 🎙️.
1:38 a.m.
Estoy convencido de que se puede hacer historia.
Contra toda probabilidad. Contra todo pronóstico. Contra viento y marea. Contra todo y contra todos.
El que tenga miedo a morir, que no nazca.
Hoy como a muchos me costará trabajo dormir, mañana se juega una copa del mundo en casa y también se cobrará una revancha que va a pagar Sudáfrica, por eso le mando este mensaje desde el fondo de mi corazón a los jugadores de @miseleccionmx
Nos vemos mañana a través de @TUDNMEX
https://t.co/mH9CgnyNrX