La exigencia de estar siempre bien es una de las formas contemporáneas del malestar. No somos equilibrio, sino búsqueda. Y no hay búsqueda sin extravío.
«Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón».
Quizá una de las preguntas más incómodas que se desprende del Evangelio es esta: ¿qué perderías hoy y sentirías que lo has perdido todo?
Ese es tu tesoro, ahí está tu corazón.
La reacción más instintiva es devolver lo que se recibe; desprecio por desprecio, golpe por golpe...
Jesús imaginó una libertad mayor: que el daño recibido no decida quién eres.
A veces experimentamos la noche de la fe, la fatiga de creer, el cansancio del espíritu, el sentido de la desproporción ante la llamada del Evangelio, la amargura de nuestros fracasos. Estas noches son un lugar de bendición, un espacio para renacer. #ViajeApostólico
“Todos en la vida nos hemos sentido solos alguna vez. Y en los momentos de soledad vienen las propuestas mas descabelladas para salir de ahí, pero la soledad es como un invierno, un tiempo nublado que pasa. Nunca hay que cambiar de rumbo por eso, solo hay que transitarla. Para eso sirve mucho el diálogo y nuestros amigos o familiares. Pero de los momentos feos siempre se saca algo bueno. Las tormentas al final se terminan”.
El Papa Francisco en una de las mejores explicaciones sobre la soledad. Cuanta falta le hace su voz hoy al mundo.
No todo malestar anuncia una catástrofe. Hay experiencias que incomodan porque algo se está moviendo, porque una certeza se resquebraja o porque una vida ya no cabe del todo en la forma que tenía.
la primera vez que leí las respuestas de silvina al cuestionario de proust me marcó para siempre porque nunca más pude pensar en otro ideal de felicidad un psicólogo se hace un festín
—¿Qué es amar?.
—Amar… es pensar en alguien cuando cae la noche, y desear, en silencio, que todo le haya salido bien.
—¿Aunque no esté contigo?
—Sobre todo entonces. Amar es pedirle al mundo, cada noche, que cuide a esa persona especial… y que lo devuelva a casa con bien.
—Entonces amar es una forma de cuidar… sin tocar.
—Exacto. Y de quedarse, incluso cuando uno está lejos. ⭐️💫
Dice una antigua plegaria hebrea :
“Que tus despertares te despierten . Y que al despertarte, el día que comienza te entusiasme. Y que jamas se tranformen en rutinarios los rayos del sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruza en tu camino .
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque solo sea pan y agua.
Y de encontrar algún momento en el día, aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo alto y agradecer por el milagro de la salud, ese misterio y fantástico equilibrio interno. Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus abrazos, abracen. Y que tus besos, besen .
Y que los atardeceres no dejen de sorprenderte , y que nunca dejes de maravillarte.
Y que llegues con satisfacción al anochecer por la tarea realizada durante el día. Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con la vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio. Y que no te creas más que nadie porque solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante que cada segundo de la vida es un regalo, un obsequio y que si fuéramos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos abraza y nos bendice “
Feliz 2024