#ElAutotransporteDeMéxicoNoAguantaMás
Mañana, 26 de octubre, los autotransportistas realizaremos un paro nacional para hacer visible lo que movemos todos los días: los alimentos, las medicinas y las mercancías que sostienen la economía del país.
Exigimos ser escuchados y atendidos con soluciones concretas que mejoren las condiciones de las personas que mueven a México. Transportar no puede seguir siendo sinónimo de arriesgar la vida y el patrimonio.
#México necesita al autotransporte. El autotransporte necesita respuestas.
#ParoNacional #HAMOTAC #FEMATRAC #INDECO #CANACAR
Nunca un político mexicano se arrastró tanto, como una lombriz húmeda entre estiércol, para encaramarse en el altar del poder como lo hizo Andrés Manuel López Obrador.
Dicen los cronistas de lo inútil que en su juventud era un tipo de bajo perfil, casi invisible, como esos estudiantes mediocres que flotan en la orilla de la nada y nunca destacan en nada.
Pero el hambre de poder es más fuerte que la inteligencia, y en ese pantano encontró su alimento.
Fue delegado del Instituto Nacional Indigenista, y allí descubrió el elixir oscuro que lo transformó: el poder.
Desde ese instante entendió que no necesitaba libros, ni ideas, ni logros.
Bastaba con domesticar la miseria ajena, ordeñar la fe del pobre y convertir la desgracia en carnada electoral.
Su biografía es una letanía de derrotas disfrazadas de resistencia.
En el 88 y en el 94 lo aplastaron, pero él se vendió como mártir.
En el 2006 y en el 2012, el “mesías tropical” volvió a caer, pero cada caída fue abonando la leyenda de un Cristo de utilería crucificado por las urnas.
Treinta años repitiendo el mismo rosario de frases gastadas, como un cura de cantina que nunca aprende otro sermón.
Y en 2018, a fuerza de insistir, no por virtud sino por cansancio colectivo, lo hicieron presidente.
Llegó con el resentimiento de un perro apaleado y con la sonrisa torcida de quien por fin puede vengarse.
Prometió acabar con la corrupción, la inseguridad y la pobreza, pero lo único que acabó fue con el equilibrio de poderes y con la poca dignidad que quedaba en Palacio Nacional.
El autoproclamado salvador convirtió la República en su rancho personal: una finca donde los lacayos de Morena ladran consignas, donde la Constitución sirve de papel higiénico, y donde la mentira se volvió religión de Estado.
Su sexto informe fue un evangelio invertido, un rosario de falacias recitadas con voz nasal, como si con repetir que vivimos en el “mejor sistema de salud del mundo” desaparecieran los muertos que agonizan por falta de medicinas.
Cada frase era una hostia envenenada: “ya no hay corrupción”, mientras su familia nada en contratos y privilegios; “ya no hay violencia”, mientras la sangre chorrea en cada esquina; “ya no hay desigualdad”, mientras los pobres siguen siendo carne de cañón para sus campañas.
Andrés Manuel no fue un estadista, fue un predicador de odio con micrófono eterno.
Lo suyo no fue gobernar, sino montar un circo de resentimiento.
La política, para él, fue un altar para su ego enfermo, un púlpito para vomitar frases huecas.
Y ahí están sus huestes: los fanáticos de Morena, convertidos en cruzados del absurdo, defendiendo al “viejo sabio guango” aunque se caiga el país a pedazos.
México no se convirtió en el Edén prometido, sino en un pantano de cadáveres, fosas comunes, hospitales vacíos y escuelas en ruinas.
La corrupción no murió: se mudó de oficina y ahora firma con tinta guinda.
La violencia no se acabó: se multiplicó bajo la sombra cómplice del “abrazos no balazos”.
El país entero es un espejo roto, y López Obrador todavía se atreve a decir que nos dio “paz y justicia”.
Su legado en Tabasco es aún más grotesco: sus paisanos lo recordarán no por obras, sino por desplantes ridículos y frases de cantina.
El primer presidente tabasqueño, sí, pero también el primer bufón en trono que convirtió a la patria en penitencia.
No fue el estadista que soñó el pueblo, sino el loco de Palacio Nacional, ese hechicero decadente que usó la fe del pueblo como leña para alimentar su hoguera personal.
El tiempo lo desenmascaró: no era Moisés guiando a México, era un viejo decrépito disfrazado de profeta, un Judas con micrófono, un predicador que en vez de multiplicar los panes multiplicó las mentiras.
Y ahora su nombre será el estigma de una nación que se dejó embrujar por un resentido.
Y así lo proclamamos desde el púlpito negro del Exorcista Político: Andrés Manuel López Obrador será recordado como el apóstol del resentimiento, el predicador de la mentira, el Judas tropical que besó al pueblo en la frente mientras le robaba el alma.
Su “Cuarta Transformación” no fue un milagro, sino una plaga.
No fue el inicio de una era, sino la profecía cumplida del colapso nacional.
Que su memoria arda como lámpara de advertencia, que su sombra no se borre de los muros de la vergüenza.
Porque la historia no lo absolverá, la historia lo vomitará.
Y cuando las trompetas del Apocalipsis populista resuenen, no anunciarán redención, sino la demolición definitiva de su farsa.
Pregúntate: ¿Cuántas veces más permitiremos que un demagogo convierta nuestra miseria en su pedestal?
¿Cuánto tiempo más seremos rebaño de charlatanes que rezan con la Biblia de la corrupción en la mano?
¿Hasta cuándo nos atreveremos a exorcizar el Palacio Nacional de los espíritus podridos que lo habitan?
¡LA SUPREMA CORTE SESIONANDO Y LENIA BATRES EN UN ACTO POLÍTICO!
La ministra @LeniaBatres prefirió asistir al informe de Clara Brugada (@ClaraBrugada) en lugar de participar en la sesión de la @SCJN.
Sus asuntos programados habrían quedado pendientes.
¿Dónde queda la división de poderes cuando una ministra de la Suprema Corte participa en actos políticos del gobierno?
¿Y qué tenía que hacer ahí la comunista Batres?
¿A qué hora llegó a tener una senaduría esta ignorante idiot. Margarita Valdéz Martínez? 🤦♀️
La imb3cil dice que esta enfermedad hace ''millonarios'' a muchos empresarios y por tal motivo pide a los niños ''no enfermarse de cánc3r'' ¿De verdad este fue el espermatozoide más rápido e inteligente? 😵💫
A eso ha llegado el odio y el rencor que la presidente Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) ha sembrado entre los mexicanos.
¿Y dónde está la Secretaría de Cultura federal (@cultura_mx), responsable de Los Pinos, aplicando la ley por el daño a un bien propiedad de la Nación?
Extrabajadores de Luz y Fuerza del Centro protestaron contra Felipe Calderón en Paseo de la Reforma y después llegaron al Complejo Cultural Los Pinos. Ahí, a golpes, le desprendieron la cabeza a la estatua del expresidente y arrancaron la placa con su nombre.
Podrán tener todo el rechazo que quieran contra Felipe Calderón, pero ¿no les da vergüenza que este sea el ejemplo que están dando? Una cosa es protestar. Otra muy distinta es llegar a destruir.
Me disculpo con Andy, el nepobaby, dije que se había tomado una botella de tinto de 15mil pesos, en realidad fue de 24mil, no se en qué estaba pensando, mía más sinceras disculpas al aristogato.
A Fernández Noroña (@fernandeznorona ) no le falta una mano para romper su visa; le faltan huevos al hipócrita cuatrotero para hacerlo.
Se dice de izquierda, pero vive mejor que cualquiera de la derecha que tanto critica.
Mucho discurso de austeridad, soberanía y contra el “imperialismo”, pero a la hora de renunciar al privilegio gringo, se le acaba la valentía.
Romper la visa es fácil, Noroña. Lo difícil es romper con la hipocresía.
🚩En este momento, Fernando Farías Laguna está abordando un avión de la Marina desde Argentina rumbo a México, me revelan fuentes de primer nivel.
Es el sobrino del secretario de Marina de López Obrador, acusado de encabezar una red de huachicol fiscal.
La influencia de Estados Unidos fue clave en que Argentina aceptara y que México se desistiera de la extradición para que procediera la deportación.