Que padre que en The Pitt no tengan que hacer nota de ingreso, trece consentimientos, 17 solicitudes y tener que insistir en otros hospitales para hacer estudios de imagen por qué el tomógrafo se descompuso.
Me irán a funar toda la vida pero en la residencia no solo se viene a aprender y “disfrutar el proceso”, sino también a trabajar duro y ser responsable con el enfermo que está en una cama a merced de nuestro cuidado, y quien noblemente nos permite aprender con su padecimiento.