Las morras cumpliendo un estándar de belleza para que su vato un día quiera tener una más "buena". Ellas también quisieran más cosas físicas de ellos, la diferencia; no les andan siendo desleales por pitos chicos.
Tú andas feliz en tu nueva vida,
yo solo soy el paño de lágrimas cuando lo necesitabas.
Ahora que la tormenta pasó solo me tiras y pateas por si acaso te estorbo.
Ahorita mi rostro no sería una corriente de reseca por un oleaje de lágrimas.
Nunca debiste ser la excepción.
Siempre estuve ahí,
pero me perdí ante la vista de aquel atardecer.
Y ahora, ya anocheció.
Es impreciso decir si mi futuro será largo o corto, supongo solo será lo justo. Pero más impreciso es saber el papel que jugarás en él y si acaso seguirás a las sombras o hasta aquí acabaron tus aprendizajes en mi.