Ya estamos en suiza, no tenemos atentados sino "arentaditos", no hay secuestros sino "secuestritos" y no hay muertos, sino "muertitos".
Ahora sí se puede vivir...
Mañana Colombia no solo cambia de gobierno. Pone a prueba la fortaleza de su democracia, de sus instituciones y de nuestra capacidad para defender la Constitución por encima de cualquier líder.
Más allá de las diferencias políticas, hay principios que deberían unirnos a todos: la soberanía, las garantías para la oposición y el respeto por la República.
Que nunca se nos olvide que ningún presidente está por encima de Colombia.
Ni el pánico de Eder ni la intimidación de la señora Dilian van a silenciar a Cali. Mañana a las 9:00 a.m. nos encontramos en Puerto Resistencia: con la frente en alto y de forma pacífica, le diremos al embaucador ciudadano estadounidense Abelardo, que la capital de la dignidad no se rinde y que las conquistas del pueblo se respetan.
Somos la fuerza de la vida, de la paz y de la justicia social. Nos movilizamos con alegría y convicción para defender en la calle lo que construimos con el Gobierno del Cambio en cabeza del presidente @petrogustavo
Que lo tengan claro: no nos esconderemos, no nos iremos, aquí estamos de pie y con la dignidad de todo un pueblo.
No permitiremos que su discurso de odio y exclusión tenga frutos en nuestro amado
Les pido la máxima difusión a esta denuncia pública de las juventudes populares de Puerto Resistencia. Según este informe, quienes hoy se encontraban en el monumento han recibido por parte de funcionarios del señor @alejoeder, provocaciones y el anuncio de que la mano de la resistencia en Cali será derrumbada.
Este es un mensaje equivocado a la ciudadanía que ha resignificado los espacios en razón de la memoria y la dignidad de un territorio, las comunas del oriente ya están cansadas de que sus realidades, símbolos y visión de ciudad sean aplastadas por la idea estética de una “Cali blanca” y “superior” que tiene por derecho borrar a la otra Cali diversa, popular y que es la esencia viva de la cultura de la ciudad.
Quienes hoy llaman a destruir no solo se burlan de la memoria de las decenas de jóvenes que perdieron la vida a manos del estado, se burlan también de la gran masa obrera caleña que reclama dignidad laboral, movilidad social y oferta institucional, reclamo justo que se simboliza en esta mano de un obrero que resiste con puño cerrado.
Derrumbar el monumento solo demostraría la incapacidad institucional para dar trámite a la agenda social de Cali. Rechazamos todo acto que llame a la destrucción, instamos a las salidas dialogadas y vinculantes, el 7 de agosto se entenderá muy bien lo que significa para Cali la mano de la resistencia y el alcalde de Cali no puede ser ajeno a esa realidad.
Durante años, miles de trabajadores levantaron con su esfuerzo una de las empresas más grandes del país. Por eso, las denuncias reveladas por @VoragineCo son tan graves. Ningún trabajador debería ser presionado, humillado o apartado por causa de una enfermedad, un accidente laboral o una condición de salud.
El trabajo digno no es un favor: es un derecho. Y la rentabilidad jamás puede estar por encima de la dignidad humana. Esperamos que el @MintrabajoCol llegue hasta el fondo de esta investigación y que las víctimas encuentren justicia, reparación y garantías de no repetición.
Cali llevada y @alejoeder huyendo.
Este Alcalde insiste en entregar el centro histórico y cultural a los caprichos del Presidente @DELAESPRIELLAE
Le hice dos preguntas técnicas sobre los permisos legales para que se intervenga este edificio, no respondió y se fue.
Luego me sacaron del centro de Cali por razones de seguridad nacional.
Debemos mantener nuestra postura, reforzar las firmas de la petición, activarnos jurídicamente y PRINCIPALMENTE CREAR.
El triunfo en la batalla cultural nos la darán los artistas caleños y caleñas cantando canciones y bailando hasta que entre el bien y lo malo se vaya.
Carta abierta de un sargento en retiro al presidente Gustavo Petro.
A escasas horas de entregar su mandato, señor presidente @petrogustavo, y como sargento en uso de buen retiro del Ejército Nacional de Colombia (@COL_EJERCITO), no me queda más que manifestarle mi total agradecimiento por su labor cumplida. Le agradezco por haber dignificado la labor de miles de soldados y policías en nuestro país, y por darle la importancia merecida a aquellos que nunca habían tenido voz ni representación: los mal llamados héroes, utilizados para una foto o para levantar la mano en una carretera en señal de saludo, siendo en su mayoría ignorados; los mal llamados héroes, como si se tratara de protagonistas de una película de Marvel, cuando en realidad son seres humanos con un montón de necesidades que ningún gobierno se había atrevido a solucionar. Como si portar un uniforme y un fusil fuera suficiente para mejorar la calidad de vida de miles de familias.
A pesar de que algunos, no se atreven a reconocer la política de bienestar que usted implementó en el sector defensa y se enfocan en los errores que se cometieron. Negar los logros es estar alejado de la realidad.
El histórico aumento salarial de nuestros soldados y policías ningún gobierno lo había hecho, y con total seguridad podría decir que ningún gobierno lo volverá a hacer. Asimismo, el mejoramiento de su alimentación, la educación gratuita en las escuelas de formación, aumentó del subsidio de vivienda, se facilitó el acceso a programas de formación técnica, tecnológica, universitaria.
Además, logró hacerle entender a los mandos que ellos no eran los dueños de las instituciones, sino empleados públicos pagados con los impuestos del pueblo, y que si cometen irregularidades podrían ser denunciados, investigados, llevados a la cárcel o retirados de sus cargos. Antes esto no ocurría; imperaba la ley del silencio.
En algún momento hablé con un general que hacía parte de la cúpula militar y me manifestó su asombro por cómo los medios y la oposición engañaban a la gente con la falsa retórica de que las Fuerzas Militares estaban atadas de manos. Me dijo: «Alexander, lo que nosotros necesitemos, el presidente nunca nos dice que no; todo requerimiento nos lo aprueba. Es triste que digan que nos tiene desmoralizados».
Cuando lo escuché, Me pregunté si el país realmente estaba preparado para tener un presidente como usted. Hoy debo responder que no. Seguimos siendo una patria boba, sumisa y resignada, que se acostumbro a vivir de las migajas de las élites.
En Colombia se tilda de “revolucionario” a quien piensa diferente, como si se tratara de un delito. Pero se olvida que Jesús fue revolucionario y que Bolívar también lo fue. Ser revolucionario es tener la capacidad de impulsar y participar en un cambio profundo y veloz en la sociedad y en las estructuras de poder. En este país, ser revolucionario es motivo de honor y de orgullo.
Presidente: en 2022 fui candidato al Senado con su apoyo. Incluso usted luchó para que no me retiraran de esa lista cerrada. Y hay que decirlo: dentro del mismo Pacto Histórico hay dirigentes ambiciosos, perversos y oportunistas, acostumbrados a usar el discurso de clase para su conveniencia gente que no tiene buenas intenciones.
Con usted tengo un agradecimiento muy grande, a pesar de que varios funcionarios intentaron romper nuestra cercanía. Le recuerdo, por ejemplo, aquel día en que usted viajaba en un avión y le enviaron un video para insinuar que yo estaba cometiendo un acto ilegal. Sé quién estuvo detrás, pero lo pasado, pasado está.
Mis denuncias han incomodado a personas con poder, tanto político como militar. Lo importante es que seguimos vivos y que el trabajo continuará.
Por último, presidente: medio país espera que, bajo su liderazgo, se consolide una verdadera unión, donde los auténticos líderes regionales tengan voz y no sigan siendo los cargaladrillos de los mismos de siempre.
Los mejores éxitos, presidente, y que Dios lo bendiga.
Dirigentes, influencers y simpatizantes de ultraderecha viajaron a Ceuta tras la llegada de migrantes marroquíes, pero enfrentaron el rechazo de residentes locales que confrontaron su presencia y sus discursos.