Este julio no lo voy a olvidar. Me hizo enfrentar verdades que venía evitando, entender muchos porqués, aceptar algunos “no” y descubrir todo lo que todavía me cuesta. Pero también me recordó que crecer duele… y que, aun así, vale la pena.
Agosto, sorpréndeme para bien esta vez
Sin dudas nunca terminas de conocer a las personas, imagínate estar dando todo por maternar la casa el negocio, TU FAMILIA y encima de que hacen doble vida para no sentirse la peor mierda, te tratan de loca e inventan cosas de vos solo para no sentirse tan miserables.
Mi psicóloga me dijo: quedarte ahí te va a doler todo el tiempo que decidas permanecer; en cambio, si te vas, tal vez duela unos meses, o incluso solo unas semanas, pero vas a poder seguir adelante, porque quedarse en un vínculo donde no te eligen, solo te estanca.
No es malo pedir reciprocidad, estabilidad, honestidad, atención, responsabilidad efectiva. Es lo mínimo que todos merecemos. Que nadie nos haga mendigar sobras de amor, haciéndonos creer que somos demasiado exigentes.