“Para que yo y quienes leyeren meditemos en la posibilidad y la necesidad de clamar a ti desde los más hondos abismos. Porque nada puede haber que más vecino sea de tu oído que un corazón que te confiesa y una vida de fe”. - San Agustín
Y entonces entendí que el mal siempre buscará acechar a los elegidos y mi corazón se llenó de paz en las manos de Dios, porque fue entonces cuando me di cuenta que debe ver algo tan hermoso que Dios a puesto en nosotros que no encuentra la forma de derrumbarnos y no logrará!🙏🏼✨