Ya probé las PyMes, los grandes Grupos Corporativos, el trabajo presencial, el remoto, el híbrido y, recomiendo encarecidamente no tener que trabajar para vivir.
Gustavo mostrándole “Crimen” a Leandro Fresco y Fernando Nalé, cuando aún no tenía letra y se llamaba “Celos”.
Entrevista: 26 de Febrero de 2006
Estudio: 30 de Mayo de 2005
🎥 @germansaez y Santiago Contreras
Hipnótico, lisérgico show de HERMANOS GUTIÉRREZ en VORTERIX: como el soundtrack de una road movie por el desierto. Con aires del Ry Cooder de PARIS, TEXAS.
Vinieron en 2024, 2025 y 2026, siempre sold out con mucha anticipación. Ya consolidaron una legión de fans incondicionales
Leí algo que se me quedó dando vueltas en la cabeza. Tanto, que tuve que traducirlo para no olvidarlo.
Tenía 16 años cuando mi abuela me dijo algo que me marcó para siempre…
Estábamos sentadas en su cocina. Yo, ahogada por un problema mínimo, de esos que a esa edad se sienten gigantes.
Ella se rió y me dijo con toda la calma del mundo:
“Amor, pasé media vida esperando el momento perfecto… y nunca llegó”.
Después dejó de sonreír.
Me contó que durante años creyó que estaba siendo responsable.
Que pensó que esperar era lo correcto.
Esperar a que los hijos crecieran.
A que el dinero alcanzara.
A que la vida se ordenara.
Pero la vida nunca se ordena del todo.
Me dijo que hay un precio por vivir esperando a que todo esté tranquilo antes de atreverte.
Lo llamó el “impuesto de la vida tranquila”
Ese que pagas cada vez que postergas.
Cuando no dices que sí por miedo a equivocarte.
Cuando no intentas por miedo al qué dirán.
Cuando te repites que algún día será el momento.
Ese impuesto no se siente al inicio.
Llega años después, cuando miras atrás y entiendes todo lo que no pasó… porque no te atreviste.
Pienso en esa conversación más de lo que crees.
Por eso digo más sí que no.
Por eso hago cosas antes de sentirme lista.
Porque hoy me asusta menos fallar que quedarme con la duda.
Ella no se arrepentía de lo que salió mal.
Se arrepentía de lo que nunca intentó.
Y yo decidí temprano que no quería vivir así.
No sin miedo.
No perfecto.
Pero sí con intención.
Si esto te toca, no es que seas imprudente.
Es que ya no quieres seguir pagando el impuesto de una vida que se vive en pausa 💗