@demmanica, lo único que se escucha todos los días son los gritos de placer de Yerenica y el continuo 'plaf, plaf, plaf' de sus cuerpos... va a conseguir lo que nadie más pudo, moldear sus interiores con su miembro. 🩷
Es automático, casi natural y parte de la naturaleza femenina volverse una descerebrada al momento de sentir el glande presionando contra sus /siempre/húmedos agujeros que no hacen más que abrirse al momento. Aún si no era para atrapar el tronco, se abren y cierran >
< estuviera más de una hora sin hacerlo... Podría volverse loca de tentar de más sus limitaciones. “¡Todos los agujeros de Yerenica quieren recibir la lefa de su macho! ¡Por favor, por favor! 🩷” Pide, reclama, ruega a los gritos cuando es más que consciente que nadie les va >
Ugh, ugh, ugh. (💢💢💢)
Es evidente el descontento de la cerda, más que nada porque su cuerpo reacciona solo al contacto masculino porque, quisiera o no, Uriel estaba comenzando hacer mellas en sus entrañas. Haciéndola sentir única, tanto en cuerpo como persona. Quizás por eso >
< Jadea, cada sonido gutural libera sin el propio consentimiento porque todo se siente tan sumamente natural que no puede contra sus propios instintos.
Caderas desciende buscando introducir ese falange sin ningún éxito, necesita algo adentro ya mismo o podría estallarle >
Se retuerce con cada golpe recibido en sus cargados muslos, se retorcía como podía porque el vientre le impedía moverse con toda la libertad que tenía disponible. Menos cuando Uriel se le ponía así de celoso, aún si lo negaba todo el día—- ella podía olerlo. Soltaba más >
< con las propias caderas. “¡Yerenica no merece esto! ¡Yerenica se está portando muuuuuy bien! ¡Deja en paz a Yerenica! ¡Buuuh! ¡Uriel malo!” Sus manos van al torso inclinado, aún si dice que le suelte se va agarrando de sus ropajes, empujando su feral intimida contra la ajena. >