Después de tres largas horas de agonía, Jesús entrega su espíritu.
Como se cuenta en el Evangelio, Mel Gibson nos enseña en La Pasión el velo del templo rasgándose y el temblor de la tierra, pero añade una escena muy interesante.
Es el demonio dando un alarido de rabia.
Sabe que ha perdido, Cristo ha vencido al pecado y a la muerte y nos ha dado la libertad de los hijos de Dios.