Pensando en lo que significa tener un corazón tranquilo me di cuenta de que mi corazón está gritando. Está pidiendo galopar. Retenido solo
por una puerta de miedo autodiseñado.
Y qué si hoy ardo para lo que todavía no
tiene nombre. Y qué si mañana me es contraproducente. ¿No vivimos para eso?
¿Por ello? ¿De ello? De pasión, de añoranza,
de lo que alimenta el espíritu.