Esto me mato, verlo me mato eh. Fue no mas ni menos que decir en algún lugar esta todavía. Todavía ese arranque existe, lo dosifica y lo guarda para momentos cruciales. Es su ulti.
Todo muy lindo hasta esto.
Argentina te quiere, Ney. En nuestros libros sos un Argentino más, nada de troladas de racismo, bancando patadas y jugando de igual a igual. El único Brasilero que nos hizo acordar a aquellos que veíamos cuando éramos chicos.