Esto va por otro lado, y aclaró no es una afirmación lo siguiente que escribiré, pero si es un concepto un poco aplicado a la ética y la moral. Si los pequeños comerciantes cierran sus negocios por la extorsión, esto tendrá un efecto secundario en algunas economías, en este caso el consumidor se desplazará hacia grandes superficies, y las grandes superficies aumentarán sus ventas en un porcentaje “X”. Las grandes superficies no son culpables, ni pagan para que aumente la extorsión. Aquí viene el dilema si yo dirijo una ciudad y soy dueño de una cadena de supermercados podría entrar en un conflicto, “me conviene combatir la extorsión con toda la fuerza que pueda o puedo no combatirla de la mejor forma”, ambas podrían llegar a tener un impacto positivo para el individuo.
Y es una realidad que muchos ciudadanos sienten, piensan y perciben eso. La función del alcalde es demostrar lo contrario que para él lo fundamental es lo mejor para todos y no para el individuo. Sin lugar a dudas de la mano de su administración se está haciendo una gran inversión en infraestructura y tecnología en seguridad, y también inversión social desde hace muchos años (que genera impacto a largo plazo), pero un gran porcentaje siente que aún falta mucho más.