[SOCIEDAD] Argentina se consagró campeona del "Mundial de Catedrales": en una final contra Santa María del Fiore, de Florencia, la Catedral de la Inmaculada Concepción de La Plata obtuvo el 93% de los votos y superó a Notre Dame, de París, al Duomo de Milán y a la de Colonia. 🇦🇷
“TODO EL MUNDO SE INYECTA OZEMPYC, HAY TODO UN MERCADO NEGRO A NIVEL MUNDIAL”
Sofi “La Reini” Gonet desenmascaró el mercado de las inyecciones para bajar de peso y contó su experiencia traumática usándolas.
La obra expone la dificultad de ser mujer en un ambiente masculinizado. “Quizás la pasión confunde, pero también te empuja a ir sin saber”, destaca la autora. Se puede ver los sábados 8 y 15 de agosto, en CABA.
✍️ @InesHayes16
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Llegué a vivir a la Argentina en 1986 (hace 40 años) teniendo yo casi 14 en ese entonces. Ese mismo año nos dieron la radicación definitiva y el dni argentino de extranjeros; en ese momento empezaba con 92 millones… Vendíamos café en la calle, en la zona de la estación de San Miguel, a puesteros, comerciantes, empleados de locales. Parábamos la olla, yo estaba en séptimo grado y a la tarde hacía una salida de ronda de venta de café. Luego nos fuimos a Pilar, a montar una charca donde aún vive mi mamá y mi familia. Hice la secundaria en Pilar, tuvimos siempre acceso a la salud pública, mis hermanos crecieron y mi familia se expandió acá. Mis sobrinos son argentinos, mis parejas fueron chicos argentinos, mi primer trabajo como periodista lo tuve en Argentina y desde entonces no paré de trabajar en este país jamás. Pasé acá los embates de la híper de Alfonsin, los ilusorios y destructivos tiempos del 1 a 1. Mi primer programa de tele en Bsas lo hice en el viejo Atc, hoy tv publica. Un empresario periodístico argentino, Daniel Hadad, me dio mi primera oportunidad en un medio grande. Cubriendo la calle me tocó contar en vivo la caída del gobierno de De la Rua. Acá desarrollé mi carrera, me dieron oportunidades, me ayudaron a crecer, gané amigos y amores, me fue bien y mal, pagué y pago mis impuestos, gracias a los gobiernos de Néstor y Cristina me interesé en la política y en una identidad ideológica que me define y de la que no siento vergüenza, como nunca la sentí por ser libre. Me puedo casar gracias a una ley de esos gobiernos. Tengo 53 años, soy un tipo honesto y no le debo explicaciones a nadie. Jamás, pero jamás, nadie me señaló, me negó, me discriminó o me ninguneó, ni me restó derechos ni oportunidades por ser uruguayo. Que nadie venga a decirme que este país es mala palabra, racista o xenófobo, porque salto como una fiera. Podré tener y tendré diferencias como cualquiera sobre cualquier tema; de fútbol no sé nada y me emociono de la misma manera que todos cuando llega un Mundial. La única diferencia es que hincho por dos países porque así me tocó, ser del Río de la Plata, de las dos orillas. Pero no me cuenten un cuento que yo, desde adentro, he vivido con el cariño de la gente siempre. Nadie me hizo sentir menos jamás. No sé si en todos los países del mundo se hubiese dado de esta forma. No lastimen a un país de manos abiertas. Se gana y se pierde todos los días. Se elige a cada instante. Todos nos equivocamos, pero lávense la boca antes de hablar de un país que no merece el escarnio.
Con el dolor en el alma por no haber podido traer la copa que todos merecíamos, pero con el orgullo a flor de piel por esta camiseta, por mis compañeros, el cuerpo técnico, los directivos, el cuerpo médico, los cocineros, los utileros y por cada persona que estuvo involucrada para que todo esto funcionara de la mejor manera. Y, por sobre todo, por ustedes, que nos hicieron llegar todo su amor, toda su fuerza, esa pasión que tanto nos caracteriza y la unión de un país que espero perdure en el tiempo.
Quiero felicitar a España por su merecido título.
Y a nuestra gente quiero decirle que el resultado no define el camino recorrido. Atravesamos adversidades, hicimos posible lo que parecía imposible y nunca buscamos excusas, solo encontramos razones para seguir. Defendimos nuestros colores mucho más allá de la cancha y compartimos momentos inolvidables en la Selección, junto a nuestras familias y con el apoyo incondicional de todos los argentinos. Siempre será un enorme orgullo representarlos.
Recuerden que “la caída de los grandes es la felicidad de los mediocres”.
Muchas gracias a todos. Cuidemos nuestro país. 🙏🏼
¡Te amo, Argentina! 🇦🇷