Tengo estrictamente prohibido sentir el más mínimo indicio de atracción por alguien porque caigo en la locura, la alucinación, el delirio, la demencia, la perdición y pierdo contacto con la realidad.
Me da pánico la fragilidad de los lazos humanos. Un malentendido, un orgullo herido, un mensaje sin responder. Y algo que tomó años construir se desmorona en un segundo.