Nos vamos volviendo adictos a la soledad, a sentir paz, a no dar explicaciones, a tener nuestro espacio, a no dejar entrar en el corazón ni en la piel a cualquiera, a ser autosuficientes y a brillar solos. Y no es miedo, es amor propio.
El campeón de la eurocopa tiene que salir del cruce entre Italia y España. Hablamos de los dos únicos países que quedan que cocinan con aceite de oliva. Los dos únicos países civilizados.