Señor presidente @petrogustavo,
Hace algún tiempo planteé una propuesta similar a Hillary Clinton, tras sus críticas sobre el sistema penitenciario en mi país. Hasta hoy, sigo a la espera de una respuesta.
Permítame entonces extenderle la misma invitación, con el mayor respeto.
Si, como usted sostiene, en nuestro país existen “campos de concentración”, estaríamos frente a una situación que no admite términos medios, sino decisiones firmes en favor de la dignidad humana.
En ese espíritu, El Salvador está dispuesto a facilitar el traslado del 100% de su población carcelaria, todos, incluyendo los llamados presos políticos y cualquier otro caso que considere viole su política del “amor y la vida”.
Únicamente bajo una condición que entiendo será compartida por usted: deben ser todos. Porque si se trata de “campos de concentración”, incluso un solo detenido que permanezca allí sería inaceptable.
Esta es una oportunidad histórica para consolidar su legado como el libertador que extendió la cuerda firme de la justicia, para sacar a miles del abismo de la exclusión.
LA CONTRADICCIÓN DE LOS ZURDOS
Lo que está pasando en las redes sociales es un ejemplo perfecto de la hipocresía progresista.
Veo en todos lados a venezolanos festejando la caída del dictador narcoterrorista Maduro pero también veo a todos los comunistas que viven en democracias occidentales (que son cada vez menos) llorando por el innegable fracaso de su ideología, que derivó en una dictadura asesina.
Los progresistas dicen amar la democracia, pero lloran cuando cae un dictador. Eso los pinta de cuerpo entero. Dicen defender al pueblo, pero odian verlo festejar su libertad (o lo que a ellos no les gusta).
Además, el ex-dictador Maduro, que ahora pasará el resto de sus días en una cárcel norteamericana por haber sido el jefe de una organización narcoterrorista que dejó al 90% de los venezolanos en la pobreza, obligando a 8 millones de personas a escapar de su país para no morir de hambre y que para mantenerse en el poder se robó las elecciones, secuestró a Nahuel Gallo, un ciudadano argentino, y lo tiene desaparecido desde entonces.
Pero claro, los cipayos somos nosotros, los que defendemos a los argentinos, los que defendemos a la libertad y a la democracia.
Pero eso se acabó. Basta. No toleramos más las psicopateadas de los que arruinaron no sólo a nuestro país, sino a toda la región, con ideas socialistas y prácticas políticas dignas del fascismo más rancio.
Venezuela celebra.
Venezuela es Libre.
La izquierda llora.
La Libertad Avanza.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO 🇦🇷🤝🇻🇪
The people of Venezuela are thanking President Trump.
The people of Venezuela are thanking the United States.
The people of Venezuela are celebrating in the streets.
I hope people now understand. The President of the United States is not a game player. When he tells you he's going to do something and address a problem, he means it.
PRINCIPIO DE REVELACIÓN
En días históricos como el de hoy podemos ver realmente de qué están hechos algunos dirigentes y formadores de opinión.
De un lado está la democracia, la defensa de la vida, la libertad y la propiedad. Esos valores que muchos dicen defender pero sólo defienden cuando les queda cómodo.
Del otro lado están aquellos cómplices de una dictadura narcoterrorista y sangrienta que ha sido un cáncer para nuestra región sembrando la enfermedad del Socialismo del Siglo XXI, con su consecuente miseria y muerte.
Aquí no hay medias tintas ni grises. Se está del lado del BIEN, o se está del lado del MAL. Y todos aquellos que hoy no defiendan con uñas y dientes la causa de la libertad son parte del problema y no de la solución.
Celebramos la caída del dictador narcoterrorista Maduro. La Argentina está lista para ayudar en la transición a una Venezuela libre, democrática y próspera.
VIVA LA LIBERTAD CARAJO...!!!
No es que Estados Unidos utilice el narcotráfico como excusa para violar el derecho internacional y sacar a un narco dictador comunista del poder, es que la izquierda usa el derecho internacional para encubrir a un narco dictador comunista y criminal. Y lo hace porque son sus socios en la red de crimen organizado.
La detención de Nicolás Maduro es una gran noticia para la región.
Su permanencia en el poder, sostenida por un narcorégimen ilegítimo, expulsó a más de 8 millones de venezolanos y desestabilizó a América Latina a través del narcotráfico y el crimen organizado.
Maduro no es el Presidente legítimo de Venezuela, y desde ese país operan estructuras criminales y terroristas que amenazan gravemente la paz y la seguridad regional.
Ahora comienza una tarea mayor. Los gobiernos de América Latina debemos asegurar que todo el aparato del régimen abandone el poder y rinda cuentas; coordinar el regreso seguro y expedito de los venezolanos a su país; apoyar la recuperación de su sistema democrático; y avanzar en el combate regional efectivo contra el narcotráfico y el crimen organizado.
La democracia se defiende con convicción, coordinación y con el respeto irrestricto al Derecho Internacional.