Y pensar que el más coherente de todos esta semana va a ser Poncio Pilatos lavándose las manos en vez de ese gentío rompiendo la cuarentena en la calle detrás del muchacho.
Es insólito que esto sea cierto. Que Soledad Bravo no esté cómoda económicamente con todo lo que ha dado. El talento venezolano siempre subestimado... por los propios venezolanos.
Cuanta paciencia se necesita para ser Venezolano.
Gente querida, hay tanto que reparar, tanto que educar, el trabajo es titánico pero tenemos que hacerlo.
Se les quiere.