Tras mantener unidos sus labios durante 58 horas, 35 minutos y 58 segundos en un "maratón de besos" una pareja Tailandesa rompió el récord del beso más largo del mundo.
El coletazo contra la superficie del agua dado por una ballena azul es el golpe más demoledor que puede producir un animal, es capaz de destrozar un yate.
En Marruecos, la historia cuenta que si uno tiene un deseo muy profundo, debe decírselo al oído a su gato y luego darle comida. Si acepta el alimento, el deseo se cumplirá.