He visto a muchas feministas diciendo: “¿Por qué cuando las mujeres salimos a marchar se escandalizan por las pintas y los destrozos, pero cuando la selección gana y el Ángel queda hecho un cagadero nadie dice nada? Nos odian por ser mujeres”. 🙄
Al chile, a mí ese análisis me parece insuficiente y despolitizado.
Yo estuve en ese festejo: vi basura, gente trepándose al Metrobús. Vatos organizando tiros. Alcohol por todos lados. Un desmadre monumental.
Sinceramente, tampoco me parece que eso sea un problema. Los espacios de protesta y los espacios de gozo colectivo son dos formas legítimas de apropiarse del espacio público.
Tenemos derecho a ambas.
En un país atravesado por tanta violencia y precariedad, los espacios de gozo colectivo también son subversivos.
Muchas de esas comparaciones, que además son falacias de falsa dicotomía, terminan cayendo en la misma lógica de: “esas no son las formas”. Solo cambian al sujeto.
Unos dicen: “las feministas no saben protestar”; las otras dicen: “miren a esos nacos celebrando”, no con esas palabras, pero sí con esas vibras.
Aquí es donde el análisis deja de ser feminista para convertirse en clasista.
Detrás de muchas de las comparaciones entre el trato que se le da a una celebración esencialmente de clase trabajadora y a una marcha feminista también se asoma una incomodidad con las formas en que la clase trabajadora ocupa el espacio público, hace ruido, bebe, celebra y desborda la ciudad. Es la misma lógica higienista que se aplica a las marchas, protestas y peregrinaciones, solo que ahora envuelta en lenguaje feminista.
No todo puede explicarse únicamente por el género, porque el género no es la cumbre de la opresión. Y cuando olvidas la clase, haces feminismo blanco. Y entre feminismo blanco y mierda, mejor mierda.
Yo no quiero una policía de los modos ni para la protesta ni para la celebración.
Defiendo el derecho a marchar con desvergue y fuego. Y también el derecho al gozo colectivo, sobre todo de la clase trabajadora.
Y recuerden: un feminismo que no incorpora la clase termina reproduciendo los mismos prejuicios que dice combatir.
El mundial en México es como ese capítulo de Bob Esponja donde hace una fiesta en su casa pero él se queda afuera, todos disfrutan menos él y encima se lo lleva la policia por tratar de entrar a su propio hogar.
Curioso, todos los animales (jaguar, quetzal, ajolote) que eligen como imagen de México están en peligro crítico de extinción gracias a la avaricia, miseria e insensibilidad del sistema político
Explotan su imagen mientras permiten o participan activamente en su desaparición
Si la gente supiera la cantidad de animales que se han suicidado en los zoos debido a la depresión, dejaría de ir a ver animales enjaulados en recintos que ni siquiera tienen espacio suficiente para nadar o correr. Y ya cuando les pintan las paredes, me dan ganas de romper cosas.
Junio de cortar todo vínculo afectivo con cualquiera que no quiera tomar conciencia, yo no soy Jesús pa estar perdonándole la indiferencia a ningún malparido
Y cuando los pueblos cholultecas tomaron la planta de Bonafont, su mamantial se restauró, pero la Guardia Nacional los reprimió y desalojó para beneficio de la multinacional.
chicos el veganismo es considerado "cosa de mujeres" porque es un principio ético que se mueve por la sensibilidad y la empatía y por eso es tan menospreciado y de paso os recomiendo hacer una lectura profunda de estos libros