Nunca he sido una sola.
Hay una niña que espera.
Una mujer que aprendió a irse.
Alguien que teme.
Alguien que desea.
Como escribió Walt Whitman,
“Contengo multitudes”
También me habitan los decires de otros.
Los deseos de mi madre.
Las palabras de mi abuela.
Las voces que hice mías sin saberlo.
Soy la conversación,
a veces armoniosa,
a veces imposible,
entre quienes fui,
quien creo ser
y quien todavía no conozco.
Cuando escucho a alguien describirme de una forma tan bonita y amorosa, me hace cuestionarme si realmente me conozco. Gracias por mirarme así, incluso cuando me cuesta a mí hacerlo.
Me gusta cultivar una curiosidad genuina por las personas que quiero. Preguntar, observar, recordar. Transmitirles que nunca pasan desapercibidas bajo mi mirada. Quizás porque entiendo que querer a alguien también implica encariñarse con los lugares y los medios que habita.
La fantasía del “no le debo nada a nadie” suele presentarse como si necesitar a alguien fuera una debilidad o una deuda de la que habría que desprenderse. Pero nadie se hace a sí mismo.
Llegamos al mundo dependiendo de otros y, de muchas maneras, seguimos haciéndolo toda la vida. Aprendemos gracias a otros, amamos a otros, sufrimos por otros. Incluso aquello que sentimos más íntimo y más propio está hecho de palabras que recibimos, de encuentros que nos marcaron, de cuidados, pérdidas y vínculos. Por eso, poco de lo que somos es exclusivamente individual. Hay presencias visibles e invisibles sosteniendo nuestra historia.
La autonomía no consiste en negar la dependencia. Consiste en reconocerla sin quedar atrapados en ella. Porque no hay existencia humana fuera del vínculo.
El cuerpo, ese territorio extraño, precario, atravesado por la memoria, el deseo, los síntomas. Ese territorio que cambia, insiste, envejece y nunca terminamos de dominar ni de conocer del todo.
Como escribió Héctor Viel Temperley: “Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo”.
No pudiste hacer las cosas mejor antes porque no sabías cómo hacerlas. No te culpes ni te castigues por eso. Ahora que lo sabes, hazlo. Demuestra así tu crecimiento.
Quienes realmente te conocen y te quieren, no te piden que seas una sola persona.
Saben que contenes multitudes y te admiran precisamente por eso, porque saben que esa variedad significa riqueza interior.
me gusta ser invitada a completar misiones secundarias tipo sí amiga me gustaria ir contigo a que te saquen la muela del juicio y luego visitamos a tu abuela
el duelo es algo muy raro porque uno ya está jiji jaja y luego vomitas en la calle porque estás haciendo sola por primera vez algo que antes hacía con la persona que perdiste y siempre es algo random como ir al super
Nunca sabemos por lo que está atravesando una mujer en relación con la maternidad. Es un tema profundamente íntimo, y a veces duro y delicado, sea quien sea.
Por favor, evitemos hacer comentarios o suposiciones sobre posibles embarazos 🙏🏼
Mi hijo no entiende el significado de pesado como (me agobias) porque nunca se lo decimos hoy se lo ha dicho un niño en el parque
Mi hijo: si porque como mucho
"Importante recordar que Franco fue un dictador"
"Los dictadores someten a los pueblos a sus caprichos: una cena, prohibir un idioma, negar la #violenciadegénero, el #CambioClimático, invadir paises, deportar inmigrantes, o montar un resort en Gaza"
Para enmarcar.🖼️
#Goya2026🎬