A veces me gusta pensar que ninguna ventana está realmente en silencio. Detrás de cada luz encendida hay alguien preparando la cena para quien ama, alguien leyendo un libro que cambiará su vida, alguien despidiéndose, alguien riendo hasta que le duela el estómago...
o alguien soñando con un mañana distinta. Me parece de lo máaaas bello pensar que una sola imagen puede guardar cientos de vidas al mismo tiempo, y tal vez esa sea la magia del arte: ...