Quien me conoce sabe cómo es mi corazón y cómo son mis intenciones, seguramente habré fallado mil veces en la vida, porque soy humano, pero nunca hice nada para hacerle daño a nadie, me esfuerzo a diario en cambiar todo aquello que no me gusta de mi y con eso me quedo.
Hoy lunes santo: valdría la pena que te preguntes ¿Cómo estás viviendo? ¿Eres un buen ser humano? ¿Te esfuerzas por servir y ayudar a los otros? Sin eso no eres un buen cristiano.
La depresión es silenciosa, también duerme, se baña, se maquilla, desayuna, camina, estudia, trabaja, sonríe y casi siempre se ve feliz. Sé amable, abraza, acompaña y valida las emociones de los otros, lo que ellos sienten tú no lo puedes ver.
Yo no odio a nadie, ni siquiera me cae mal la gente que se portó horrible. Hace rato entendí que a veces las acciones de las personas tienen más que ver con ellos mismo que conmigo. Uno vive más tranquilo cuando perdona y sigue adelante.