Trump ha bombardeado y secuestrado al Presidente de Venezuela, ha chantajeado a Europa, se ha repartido las tierras raras de Ucrania con Putin, se ha querido quedar con Groenlandia, ha amenazado a Dinamarca, a Canadá, a México y a Colombia, bloquea salvajemente a Cuba, se ha inventado una ONU propia para construir un resort en Gaza, ha cortado la ayuda a Somalia, se ha mofado de las personas trans, de Macron y de Meloni en una rueda de prensa, ha asesinado y secuestrado incluso a niños con un ejército paramilitar privado llamado ICE que separa a la gente con chubasqueros de colores en campos de concentración en su propio territorio y ha bombardeado y matado en Irán.
Me parece raro que ahora haya llamado a la FIFA para quitarle una tarjeta roja a un jugador de la selección de EEUU.
¿Por qué que borrar las conversaciones era sinónimo de culpabilidad en otras causas como la del Fiscal General del Estado y cuando se trata de Alberto Quirón, novio de Ayuso, no?
📻 Radio Patio:
El juez Peinado dice que incluir el nombre de Begoña Gómez en dos nuevos delitos "ha sido un error de un funcionario".
El funcionario es él, le han dado un toque que le ha dejado el pañal peor que si cagara uranio.
Hay que ser sinvergüenza.
Hoy, el ultraderechista Iker Jiménez entrevista al capo Florentino Pérez en su programa Horizonte. Cuando intentó llevarme a su programa me pidió que no hablara mal de los corruptos de Ferreras y Ana Rosa Quintana. Así censura, actúa y se protege la mafia mediática en Mediaset.
Esperando la denuncia de Abogados Cristianos. Si se atrevieron con Ane Lindane, con Tokischa, con Quequé, con Lalachus o con Silvia Abril, seguro que no dudarán en denunciar a Trump. A no ser que se trate de unos oportunistas cobardes de mierda. Que no creo, ¿no?...
My favorite part of the Bible is when Jesus Christ defeats the Antichrist effortlessly at his Second Coming, specifically at the Battle of Armageddon. The victory occurs when Jesus destroys the "lawless one" and casts him into the lake of fire.
EL JABÓN LAGARTO
El jabón Lagarto no es un jabón. El jabón Lagarto es una autoridad. Es una presencia. Es el único producto de limpieza que no compras… lo heredas. Tú no vas al súper y dices: “Voy a probar el jabón Lagarto”. No. El jabón Lagarto aparece en tu vida como aparecen los traumas y las recetas de tu abuela: sin pedir permiso.
Porque vamos a hablar claro: el jabón Lagarto no limpia, humilla la suciedad. Tú manchas una camiseta con tomate y el Lagarto no la lava… la somete. Le dice a la mancha: “Aquí se acabó tu carrera, artista”. Ese jabón ha quitado más grasa que muchos entrenadores personales.
Y luego está el olor. Ese olor no es perfume, eso es disciplina. Eso huele a patio, a barreño, a una señora con bata que te mira y te deja temblando solo con decir: “Eso con Lagarto sale”. Y salía. Salía la mancha, salía la mugre, salía la tontería y, si te descuidabas, salías tú también restregado.
El jabón Lagarto sirve para todo. Para la ropa, para el suelo, para la cocina, para una llanta, para una persiana y, en algunas casas, sospecho que hasta para bautizar niños. Hay gente que tiene un botiquín en casa; nuestras madres tenían una pastilla de Lagarto y una fe ciega. “¿Te has caído?” Lagarto. “¿Hay grasa en la campana?” Lagarto. “¿Tu padre ha venido con una mancha rara en la camisa?” Lagarto… y luego interrogatorio.
A mí me hace gracia porque ahora todo viene con nombre de laboratorio suizo: “detergente ultra bio active sensitive no sé qué”. Cállate ya. Antes había una pastilla verde-marrón con nombre de reptil y eso limpiaba más que tu vida después de bloquear a tu ex. Nada de marketing, nada de influencers. El jabón Lagarto no necesita anuncio. Su publicidad era una abuela levantando una sábana blanca como si hubiera ganado una guerra.
Y ojo, que el Lagarto tiene pinta de producto sencillo, pero impone respeto. Tú lo ves ahí, cuadrado, serio, sin florcitas, sin colores pastel, sin “aroma a nube de verano”. No. El Lagarto viene a trabajar, no a seducirte. Es el funcionario de la limpieza: no sonríe, no promete, pero cumple. Y mejor que muchos.
De hecho, si el jabón Lagarto fuera una persona, sería ese tío seco del pueblo que no habla mucho, pero te arregla una lavadora, te poda un olivo y te da una lección de vida sin moverse del banco. Duro, eficaz y con pinta de haber sobrevivido a tres crisis, dos riadas y una boda gitana.
En resumen: el jabón Lagarto no es vintage, es inmortal. Es el Chuck Norris de la limpieza. Es el producto que ha pasado de generación en generación como si fuera una reliquia sagrada. Y mientras nosotros vamos por la vida pagando botes modernos con tapa ergonómica, el Lagarto sigue ahí, tranquilo, pensando: “Cuando queráis limpiar de verdad, ya sabéis dónde estoy”.
Los mismos que te contaron lo del parking lleno de cadáveres en Bonaire y te pidieron dinero para las víctimas de la Dana que nunca les mandaron, te cuentan ahora toda la verdad sobre el accidente de Adamuz.
Tampoco nos escandalicemos por la idiotez y deslealtad de Fran Rivera: al fin y al cabo, solo era un vulgar matarife de ganado y las pocas luces que tenía eran las del ridículo trajecito que solía llevar para sus cosas.
Y ya ni esas tiene, porque está retirado.
¿CUÁL ES EL ADJETIVO QUE MEJOR DEFINE A ABASCAL?
¡Qué lata me están dando los bots y los mendrugos que apoyan a VOX! Desde que he dicho que Abascal es un cabrón, no dejan de importunarme. Quizás me he equivocado y debería haber dicho que es un "hideputa", una expresión muy utilizada durante el Siglo de Oro, pero me parece ofensivo para las mujeres explotadas en el inmundo negocio de la prostitución. Creo que cabrón o cabronazo es un adjetivo que define mejor a ese gandul con una barba de muyahidín, un barba que probablemente se dejó crecer para ocultar su cara de bobalicón. Si se te ocurre otro mejor, puedes escribirlo debajo de estas líneas.
Os cuento qué pasó ayer con una foto de la España de los 50, la reacción de tuiter ultraderecha, y la aparición "estelar" (más bien estrellada) de @grok.
Un hilo sobre los peligros de fiarse de la IA y no hacer comprobaciones.
Todo empieza con esta publicación de @kritikafull