Siempre me pregunté qué pasaba si, efectivamente, alguien decía BOMBA en un avión. Mas o menos se sabe, pero nunca lo había visto.
Jamás pensé que la respuesta me la iba a traer un jugador de Gimnasia de Jujuy.
Gracias bicho por quererlo tanto como nosotros, gracias jugadores por respetar la historia y sobre todo gracias por regalarle este mimo a Miguelo allá arriba.
Se fue pisando verde, a pesar de todos los carroñeros hijos de puta que tiene este país que lo querían mandar a morir encerrado en la cama de un hospital. Heroica partida para un tipo respetado por todos los argentinos. De todos esos gusanos el tiempo se va a encargar.