La mejor historia para explicar porque no hay negros en la Argentina es cuando Ali de visita en Buenos Aires le pregunta a Rucci donde están los negros y Rucci le responde: los negros somos nosotros compañero.
Eran 104 partidos.
Quedan 14 partidos.
Eran 39 días.
Quedan 14 días.
Eran 48 selecciones.
Quedan 14 selecciones.
El Mundial voló y ni nos dimos cuenta. La sensación de vacío en el pecho será enorme.
Parafraseando aquel día que se fue Diego: El Indio le cantaba al pobre, al laburante, al martir, al preso, al que la tenía difícil. Así que no nos importa si a vos, rockerito de Palermo, no te conmueve su muerte, porque no lo vas a entender.
Hoy nace el mito más difícil de abarcar. Los historiadores del futuro tendrán la dura tarea de explicar que hubo un tipo que supo arrastrar a medio millón de personas por las rutas argentinas, sólo conmovidos por la poesía más exquisita.